Los integrantes de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) alertaron, en un comunicado de prensa, sobre el perjuicio que está sufriendo el sector desde hace 10 días por el paro de los trabajadores del Senasa. La entidad mencionada, representa y asesora a empresas productoras, procesadoras y comercializadoras de frutas.

Debido a este conflicto, desde la Cámara denuncian que se encuentran con la imposibilidad de empacar y exportar frutas a todos los mercados de destino, ya que el organismo sanitario debería certificar el cumplimiento de los protocolos para exportar a mercados como Brasil, Estados Unidos, México, Israel, China, entre otros.

El pasado lunes, los trabajadores del Senasa decidieron extender la medida de fuerza hasta este viernes. Cabe recordar que el conflicto se inició a partir del despido de 213 trabajadores.

Luis Miguel Etchevehere, ministro de Agroindustria de la Nación, aseguró que “la sanidad no está en riesgo, está todo funcionando. La manera de solucionar este conflicto es a través del diálogo y realizaremos todas reuniones que sean necesarias para acercar posiciones con el gremio”.

Etchevehere, también aclaró que se está adaptando el Senasa al siglo XXI, precisando que “necesitamos un organismo ágil, moderno, descentralizado, profesionalizado y que sea un organismo que garantice la inocuidad de nuestros alimentos. Y todo esto lo vamos a lograr a través del diálogo e intercambiando ideas”.

Más allá de los deseos y los proyectos del titular de Agroindustria, la realidad en la zona del Alto Valle del país, es que por el paro de los trabajadores del Senasa, “no podemos seguir sin exportar, por lo que pedimos a todas las partes involucradas, que en el término de 24 horas se encuentren fórmulas de solución para poder volver a operar, porque cada día que pasa sin exportar, representa un daño irreparable a toda la fruticultura de Río Negro y Neuquén”, expresaron desde CAFI.

En uno de los párrafos del comunicado de CAFI, los productores se preguntan quién se hará cargo de la cantidad de frutas que ya no se podrá enviar a mercados en los que cierran la posibilidad de exportar y de la sobreoferta y caída de precios que provocará en otros mercados, “si en el mejor de los casos se pudieran redireccionar esas exportaciones”.

 

 

Fuente: Infobae