Así lo afirmó el representante legal de la Clinica San Jorge, Raúl Paderne, en relación al rechazo de la justicia frente a un pedido de una vecina, para que su padre internado con Covid sea tratado con dióxido de cloro.

El hombre de 72 años fue inducido en coma farmacológico y está con respiración artificial asistida. Además presenta como patologías preexistentes Parkinson, Hipotiroidismo HTA y asma.

De la resolución se desprende que la mujer pretendía que los médicos utilizaran la sustancia como procedimiento complementario, más allá de los tratamientos médicos que la Clínica venía realizando, con el argumento que en la actualidad el “SARS CoV2 no tiene un tratamiento combativo ni especifico”.

Su pedido contaba con el asesoramiento del médico, presidente de la Coalición Mundial por la Salud y la Vida (COMUSAV).

En la respuesta, el juez Osado Viruel evaluó que “no resulta exigible desde la jurisdicción que los médicos del Sanatorio San Jorge procedan al suministro de dióxido de cloro al paciente, con sustento en el criterio fijado por las autoridades sanitarias nacionales, que mal podría ser objeto de control judicial de razonabilidad, y redundaría en una indebida intromisión del Poder Judicial sobre el específico ámbito de actuación de la Administración en áreas de indudables características técnico-médicas”.

Por FM Aire Libre, el abogado de la Clínica San Jorge, Raúl Paderne, dijo que “entendemos la situación que tiene esta persona, uno se aferra a lo que puede, pero si el paciente puede decir hágame tal cosa, podría ser más grave”.

Según el abogado, “primero hay una directiva clara del sanatorio a no aplicar un tratamiento que resulta a todas luces peligroso. No trae ningún beneficio y pone en peligro la vida de una persona”.