Actualmente, la educación transita un contexto particular donde se determinará que ya no volverá a ser la misma de antes. La inclusión de herramientas tecnológicas para estudiar, trabajar y comunicarnos permanentemente; enriquecer el acompañamiento a estudiantes, llegar a las familias.

Tiempo Fueguino dialogó con la directora actual de la Escuela n°2 ‘Benjamín Zorrilla’, Mariana Beatriz Rolando Barros: “Tengo 54 años, nací en la actual ciudad autónoma de Buenos Aires y el 1° de junio de 1992 arribé a esta hermosa ciudad donde me establecí hace 28 años. Tengo a mis 3 hijos, mi esposo, mi casa, mi trabajo, construí mi vida”; comentó.

“Mis estudios superiores los cursé en el colegio Normal Nacional Superior Nº 4, me recibí de Profesora para la Enseñanza Primaria en 1986 y de Profesora de Educación Preescolar en 1989”; continúo.

Fue consultada por la decisión de ser docente: “Cuando era pequeña era usual que las niñas dijéramos cuando nos preguntaban ¿qué vas a ser cuando sea grande? y uno respondía: Maestra. En mi caso, con el paso de los años, se convirtió en una realidad. La docencia es algo hermoso; disfruto muchísimo lo que hago, creo que no podría dedicarme a otra cosa”; sostuvo Mariana Rolando Barros.

También se le consultó sobre algún acto significativo que le dejó el acto de enseñar–aprender: “He sido docente de primer grado muchos años, poder ver como esos niños que ingresaban sin saber leer ni escribir muchos lo lograban a mitad de año y otros antes de finalizar el ciclo escolar es muy significativo porque uno siente que gracias a las diferentes situaciones de aprendizaje que les facilita y acompaña, pudieran lograrlo”.

“La frescura de los niños, lo impredecible acerca de que sucederá en cada jornada de clases. Se aprende muchísimo trabajando con ellos. Verlos crecer sabiendo que uno dejo una huella en sus vidas, ayudándolos más que a aprender nuevos contenidos, a que se vayan convirtiendo en buenas personas: Es maravilloso”; detalló.

Barrios remarcó que “con el paso de los años vuelven a la escuela ya hombres y mujeres a traer a sus hijos y sentís: misión cumplida”.

Al mismo tiempo, determinó que “la educación ha cambiado bastante, hoy ya no es el docente el dueño de la sabiduría. En las clases se toman en cuenta todos los conocimientos previos que poseen los niños sobre los diferentes contenidos que se van abordando como así sus intereses, necesidades, preocupaciones. Los alumnos pueden opinar, discutir, arribar a acuerdos”.

“La dinámica de las clases ha cambiado mucho, desde la disposición de los niños en el espacio físico del aula: En semicírculo, ronda, grupos, sentados en el piso. El uso de elementos concretos y de las TIC como herramientas facilitadoras del aprendizaje. Hay nuevas maneras de enseñar–aprender acorde con la realidad social de nuestros días”; aseguró.

Agregó que “en el trabajo en el aula hoy se produce un ida y vuelta en el proceso de enseñanza–aprendizaje, no solo el docente es quien enseña; se aprende mucho de los alumnos”.

Cabe destacar que, como actual directora de la Escuela n°2 ‘Benjamín Zorrilla’ que es muy importante para Río Grande, se le consultó sobre la importancia de llevar adelante dicho rol: “Ingrese en la escuela como docente de grado en una suplencia por 3 meses el 1 de marzo de 1993. Trabajé en todos los grados. Fui secretaria por un tiempo. A fines de julio de 2015, asumí el cargo de directora”.

“Sinceramente, al principio tenía mucho temor por lo que implica desempeñar este cargo. Luego de conversar con algunos colegas quienes me dieron palabras de aliento, decidí aceptarlo”; expresó la directora.

“Hoy me siento inmensamente feliz de haber dado ese gran paso en mi carrera docente. Es un placer trabajar diariamente con el excelente equipo docente con el que cuenta nuestra escuela. Si bien todo lo que ocurre recae en el director de una institución, al tener a mi lado ese equipo de trabajo todo es más sencillo y gratificante. Estar ocupando este cargo no me ha hecho olvidar mis raíces, soy docente y siempre lo tengo muy presente al momento de la toma de decisiones. Estoy orgullosa de ser la directora de la escuela más antigua de la ciudad”; sostuvo orgullosamente Mariana Rolando Barros.

Sobre su aprendizaje como directora: “Cuando estas en el grado con tus niños, tu mundo es ese. Ni se te ocurre pensar en la cantidad de cosas que implican estar en la dirección de la escuela. Al llegar a la Dirección tomas conciencia de que sobre tus hombros llevas a toda la institución, aprendes que debes organizar muy bien la actividad diaria para que puedas estar atenta a todo lo que sucede. Tenes que ser muy tolerante, respetuoso, amable, comprensivo, tener empatía, ser justo, ser muy humano; poder escuchar, ser mediador, poner las palabras justas ante los niños, docentes, porteros, familias”.

Al mismo tiempo, la directora de la Escuela n°2 afirmó que se puede “tener la autoridad necesaria para observar y hacer cumplir las normas para el buen funcionamiento de la actividad escolar. Aprendes que te tenes que ocupar de una infinidad de cosas todos los días; se debe llegar primero en la mañana a la escuela para observar que los porteros realicen la limpieza correspondiente y que la parte edilicia esté en condiciones para poder dar inicio a la jornada escolar”.

“Si hay algún problema, tomar decisiones rápidamente antes de que lleguen los alumnos. Luego organizar a los docentes, en caso de ausencias hay que cubrir todos los grados. Debes preparar la agenda semanal de actividades para que los maestros organicen sus tareas. Tenes que atender y reunirte con diversos actores: Supervisores, familias, profesores, docentes. Ocuparse desde el tornillo que falta en una cerradura, el desayuno, el kiosco de los recreos, el almuerzo, la firma de documentación, un niño o personal de la escuela que tiene algún problema de salud hasta visitar las aulas para participar en el proceso de enseñanza–aprendizaje”; detalló brevemente.

Aseguró que, “en una palabra, comprendes que es un trabajo mucho más complicado que estar frente a un solo grupo en un aula. Aprendes que podés brindar tus conocimientos y tu experiencia a otros docentes”.

Respecto al cumpleaños 98° de la escuela n°2, la más antigua de nuestra querida Río Grande: “Este año, debido a la realidad que nos toca vivir, nos vemos imposibilitados de los festejos como estamos acostumbrados a realizar. Por eso, con la gran colaboración del profesor de biblioteca estamos preparando un VIDEO que consta de 3 partes: Primera parte que es un relato histórico que estará a cargo de un locutor. Segunda parte de anécdotas elaboradas por ex docentes, ex directivos, ex porteros, ex alumnos. Tercera parte la Banda Municipal tocará el Feliz Cumpleaños”.

El video “será enviado a todas las familias de la escuela el día del Aniversario para que lo puedan disfrutar en familia.  También se publicara en la página del Ministerio de Educación y en nuestra página de Facebook”.

“Los días previos se publicarán “flashes” de ese video en la página. Por otra parte, cada grupo trabaja para esta fecha y las producciones también se publicarán. Finalmente, haré un video con un mensaje para todos los miembros de la comunidad educativa”; informó la directora.

Mariana Rolando Barros como la actual directora de la institución más grande de la ciudad manifestó que cree “que para toda la comunidad educativa pertenecer a la primera escuela de esta ciudad es un gran honor y nos trae sentimientos de una inmensa alegría porque juntos estamos escribiendo la historia de nuestra ciudad”.

Por último, dejó un mensaje final: “Expresar mi inmenso agradecimiento a todas las familias que este año tuvieron que convertirse en los ‘maestros’ de sus niños, por el acompañamiento, las ganas, la buena predisposición, la paciencia, el compromiso con el que trabajan diariamente en forma virtual. Hoy nada es fácil, se ha complicado la vida diaria de todos. La escuela que teníamos ya no existe, pero tenemos que seguir trabajando juntos por el bien de todos nuestros niños”, concluyó.

Por Fabiana Morúa.