Por Fabiana Morúa. El 22 de este mes será el 98° cumpleaños de la primera escuela de nuestra queridísima ciudad y al continuar con el diálogo sobre el paso por la escuela por parte de la comunidad educativa; Tiempo Fueguino conversó con Juana Muñoz Rodríguez quien tiene 45 años y 17 años dedicados a la docencia y hace “11 años llevo trabajados en la Escuela Provincial n° 2. Por muchos años trabajé como suplente y cuando titularicé, me tocó en otra escuela, pero apenas pude pedí el traslado de mi titularidad a la Escuela 2”; detalló.

“Es una escuela para quedarse enamorada de ella, de sus pasillos, pero sobretodo de la calidez humana, del buen compañerismo, de compromisos y acompañamiento de los padres, es lo que la hace única”; expresó muy emocionada la docente.

Fue consultada por su decisión de ejercer la docencia: “Siempre me gustó la idea de ser maestra y a los 20 años, más o menos, trabajaba en la fábrica, lo cual me permitió estudiar en el ISES (Instituto Salesiano de Estudios Superiores), en Río Grande”; contó Muñoz.

A su vez, sostuvo que “fue cansador, pero era lo que quería hacer y lo logré. Nunca me arrepentí de haber elegido esta profesión, el trabajar con niños me atrapó y me sigue fascinando día a día”.

Sobre lo significativo que le ha dejado el acto de enseñar-aprender, para la docente: “Es el cariño de los alumnos, pasan los años y los veo en el Facebook o en la calle y cuando me los encuentro, ahora adultos, a pesar del paso del tiempo, aún me recuerdan con respeto y amor. Eso no tiene precio, eso no lo compras con nada. Te llena el alma y con la satisfacción que has hecho algunas cosas bien”; relató.

También destacó que “educar no es tarea fácil, he intentado dar siempre lo mejor de mí para mis alumnos, he trabajado por ellos para que se lleven algo lindo en su paso por la escuela”.

Muñoz fue consultada por el crecimiento o transformaciones dentro del aula en los últimos años donde, “tanto la sociedad como la escuela, han sufrido transformaciones y los maestros acompañamos esos cambios, la gran matrícula de alumnos que tiene la institución y que a pesar de los años no ha descendido dice mucho de su prestigio”; indicó.

“La Escuela n°2 siempre ha sido muy bien reconocida en la ciudad. Nosotros, desde adentro, siempre intentamos estar a la altura de las exigencias y de las demandas, el prestigio se obtiene día a día en su hacer, en el desenvolvimiento de la tarea y de los proyectos que se llevan a cabo todos los años con la comunidad educativa”; explicó.

Por otra parte, se le preguntó sobre su sentir en el hecho de que es una docente que forma parte de una escuela tan emblemática y antigua: “Desde niña observaba la escuela desde afuera, yo asistí a la Escuela n°10 que estaba en mi barrio y nos traían a vacunarnos acá porque había una especie de vacunatorio escolar y dentista; nunca me imaginé que iba a ser parte del plantel de esta icónica escuela”; aseguró Muñoz.

“Esta escuela es pasado, tradición riograndense para muchos que la miran desde afuera, para los que son parte en la actualidad y para los que asistieron a ella años atrás”; añadió.

Actualmente, “ser parte de la Escuela n°2 “Dr. Benjamín Zorrilla” es mágico, caminar sus pasillos es sentir la historia, tantas anécdotas, momentos compartidos, preparación de viajes y salidas didácticas, bailes de egresados, pernoctadas con “fantasmas”, risas, llantos de despedidas, feria de platos, actos, he visto pasar varias directoras todas ellas han dejado su huella, al igual que compañero/as jubilado/as, tantas nostalgias”; relató la docente.

Se le ha consultado si siente que aprende de los y las estudiantes: “Por supuesto, he aprendido de ellos a ver la nobleza de sus miradas y con los años te das cuenta que, si bien es importante que aprendan los contenidos curriculares; siempre es importante tener miradas felices, dedicarles los primeros minutos de clases para preguntarles cómo están, por qué tienen sueño, que pasó que ayer que no fueron o simplemente un ¿Estás bien?”; indicó.

Al mismo tiempo, sostuvo: “Mirarlos, eso es lo que necesitan los niño/as hoy dado que hay mucho abandono y no digo físico, sino emocional”; determinó la docente del nivel primario.

Cumplir 98 años no es poca cosa, sobre todo en una ciudad joven como es Río Grande: “Es muy significativo para mí ser parte de la historia de esta institución, mi nombre está en varias placas que han regalado los padres de los egresados y que se observan al entrar a la escuela. Me llena el alma saber que algún día leerán mi nombre, quizás cuando ya no esté”.

“Trascender en la historia es lo que casi todo ser humano busca y yo ya lo logré, nunca me lo propuse sólo se dio de esa manera y lo más maravilloso es saber que es en un lugar tan prestigioso como este”; confesó nostálgica y alegremente la docente.

Agregó que “mis 2 hijos hicieron su primaria en esta escuela, para toda mi familia son muy significativas estas paredes. Este año nos tocó estar lejos por la pandemia, pero se extraña ir todas las mañanas, igual desde casa realizamos el trabajo, tenemos reuniones meet o desde el grupo de WhatsApp. La Escuela n°2 trasciende sus estructuras cuando seguimos trabajando en equipo”.

Finalmente, Juana Muñoz indicó que les “deseo que todos nos volvamos a ver muy pronto, que nunca más pasemos un cumpleaños de la escuela separados porque en esta fecha, nuestra escuela se vestía de fiesta, teníamos la “muestra anual” donde todos los niño/as mostraban sus trabajos y que, por supuesto, nos reunía como un todo, con un solo objetivo compartir en comunidad educativa entre alumnos, docentes, padres y el pueblo”.

“Me despido con esta frase que para mí es muy significativa y que siento que la Escuela n°2 la contempla: ‘Una escuela debe ser un lugar para los niños, no basada en la idea de que todos son iguales, sino que todos somos diferentes’ de Malaguzzi Doris”; expresó.

Por último, manifestó que “los actos son sublimes, nos preparamos con los chicos para festejar algo o conmemorar alguna fecha patria, nos disfrazamos, hacemos muestras, en esas ocasiones no hay lugar para todos los padres porque desbordan el Salón de Usos Múltiples de la escuela; lo cual es la prueba fiel que nos da la pauta de que la estructura de la escuela nos quedó chica para la cantidad de alumnos. Nuestros actos escolares convocan a mucha gente, padres, abuelos tíos y esa es la muestra de cariño que nos devuelve nuestra comunidad”; concluyó Juana Muñoz, docente de primaria en la escuela n°2 de Río Grande.