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Río Grande
5 de marzo de 2026

Fiscal pidió una “reforma procesal” tras el inicio del primer juicio en cuarentena por el COVID-19

Por Elias García.- Este lunes se desarrollará la segunda jornada de un juicio no público por abuso sexual en Río Grande, el primer proceso de este tipo en plena cuarentena obligatoria por el COVID-19.

La apertura del juicio se realizó el pasado jueves y tuvo la participación de uno de los acusados desde la propia Unidad de Detención N° 1 de la misma ciudad, a través del sistema de videollamada.

El fiscal que interviene en el proceso, Jorge López Oribe, declaró por FM Master’s que “no se avanzó en nada” y definió la jornada como “desgastante”.

“Existieron muchos planteos. Son cuestiones que deberían resolverse de antemano, pero no por un juez. Un juez es abogado, no administrador de empresas o administrador de eventos. El juez tiene que dedicarse a resolver, no a ver si el imputado escucha o no escucha. Ahí está el meollo del asunto”, explicó.

“Es inminente el cambio procesal. Tiene que hacerse una reforma procesal en serio, dejar de lado el expediente judicial como nos estamos manejando hasta ahora y empezar a tramitar los casos de acuerdo a un sistema acusatorio en serio, una reforma que se hizo en todas las provincias menos en Tierra del Fuego y alguna otra provincia más”, prosiguió López Oribe.

El representante del Ministerio Público Fiscal pidió “un sistema de audiencia en el cual los jueces no tengan que dedicarse a organizar cómo tiene que estar sentado el fiscal o el imputado sino a escuchar a las partes y decidir la cuestión”.

“Fue una jornada muy larga y densa porque hay muchos planteos, con otro esquema no se hubiese suscitado, fue muy desgastante”, reiteró.

También, López Oribe advirtió que “están en juego muchas garantías constitucionales”. “Hasta ahora pareciera que no se están vulnerando las garantías del imputado, son sus derechos y sus garantías. Si se violan sus derechos y garantías el juicio puede ser nulo, entonces esa persona queda en libertad y se tiene que hacer un juicio de nuevo”, observó.

Por otro lado, el fiscal relató la situación del acusado, que intervino con asiduidad en el transcurso del inicio del juicio. “Había constantes interrupciones. Él presenció el juicio desde la Unidad de Detención para preservar la comunidad de la unidad, hace 36 días que no tenemos casos pero es para preservar esa situación”, comentó.

“Se generaron bastantes inconvenientes por parte del imputado, creo que era más chicana del imputado que otra cosa porque incluso se mandó a un funcionario del juzgado para ver si estaba bien el sonido”, sostuvo el fiscal.

“Decidió la defensa que el abogado defensor esté dentro del juicio pero no tiene contacto directo con él, tiene un teléfono que suena cada 5 segundos o el imputado va interrumpiendo. Es algo de la defensa pero tiene que estar resuelto de otra forma y no por un abogado, sino por una persona del tema administrativo”, cuestionó en relación a la metodología.

“Tiene que haber un ente, un órgano del poder judicial, pero de organizador de eventos para hacer esto, no un juez; el juicio es para el imputado, para que el pueblo vea lo que se plantea y que los jueces decidan con transparencia y razonabilidad”, insistió López Oribe.

División en la defensa

Entre las particularidades de la primera jornada también se registró una división en la defensa de los dos acusados. “Había una cuestión de sometimiento por parte de su antigua pareja al imputado que está detenido, vamos a ver cómo prueba la defensa”, precisó López Oribe.

“Hay intereses contrapuestos entre los imputados, se va a argumentar desde distintos lugares, eso motivó que ingresara un nuevo defensor oficial que se va a hacer cargo de la defensa del imputado que había intervenido en la instrucción, ya está al tanto de la causa”, concluyó el fiscal.

 

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