Este fin de semana largo fue la prueba de fuego para los comercios gastronómicos y los centros invernales de la provincia, en medio de la apertura gradual de las actividades durante la pandemia.
El pasado 11 de junio, el Gobierno de la provincia habilitó la apertura de los centros invernales y de los restaurantes en toda la provincia, reanudando la actividad comercial detenida en el mes de marzo.
La medida contempla sólo la actividad turística interna, ya que las fronteras continúan cerradas y aún no hay vuelos.
“El movimiento del fin de semana fue interesante para los centros. La cantidad de gente que se vio en los restaurantes y los centros fue importante. Hemos estado trabajando con capacidad reducida y los protocolos, pero han trabajado, en algunos casos al 100% de la capacidad”, dijo Ángel Brisighelli, titular de la Cámara de Turismo de Ushuaia, por Fm masters.
Y advirtió que “posiblemente sea un trabajo más del fin de semana que otra cosa. Los centros son los únicos que están pudiendo capitalizar el movimiento interno de la ciudad”.
Mientras tanto, la Hotelería en Ushuaia continúa a persianas bajas, ya que sólo dos hoteles permanecen abiertos. “No hay mercado como para pensar en una apertura del resto de la hotelería”, explicó Brisighelli.
Ante la posibilidad de abrir operaciones aéreas entre Córdoba y Ushuaia, el titular de la Cámara de Turismo consideró que “no sirve para poner en funcionamiento ninguna industria. Además, tiene que desaparecer la cuarentena, no es posible pensar en alguna actividad turística si los que vienen tiene que pasar 14 días encerrados”.
“Lo que sigue faltando es la conexión aérea, y es bastante más difícil de conseguir”, agregó Brisighelli. Y aseguró que “tenemos una relación fluida con Dante Quercialli, el presidente del Infuetur, no podemos quejarnos de nada porque está siempre ahí. Pero hay muchas cosas que no dependen de lo que se decida aquí”.


