El presidente Mauricio Macri anunció esta semana la reducción de la pobreza, que durante el segundo semestre de 2017 se ubicó en el 25,7 por ciento, de acuerdo a los datos relevados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Si bien hay -siempre según el Indec- casi dos millones menos de pobres, en cinco conglomerados del interior del país la tendencia fue inversa: en lugar de bajar, creció.

 Los datos surgen del informe del Indec sobre la incidencia de la pobreza y la indigencia. El presidente se mostró optimista con la reducción, que representa 6,5 puntos porcentuales desde que se aplicó la nueva metodología, a partir del segundo trimestre de 2016. En los últimos dos años bajó del 32,2 % y se redujo a 25,7 %.

Si se compara con la medición anterior, del primer semestre de 2017, representa una caída de la pobreza de 2,9 puntos.

Si bien la pobreza y la indigencia bajaron en la mayoría del país, hay conglomerados donde de acuerdo a la medición del Indec las cifras son más altas si se las compara con las que había arrojado el informe anterior.

En el Gran San Juan, durante el primer semestre del año pasado la pobreza alcanzó al 26,4 por ciento de la población, mientras que en la segunda etapa de 2017 la cifra fue mayor: 27,2 por ciento. Las cifras son más altas en Gran Resistencia, que del 34,7 por ciento pasó al 39,2, de acuerdo a los datos del Indec.

En Jujuy-Palpalá la pobreza fue mayor en el segundo semestre que durante el primero. Del 23,8 por ciento pasó al 24,2. En el Gran Córdoba la pobreza creció del 30,7 por ciento al 34,2, lo que provocó críticas desde la provincia mediterránea, que relativizó las mediciones del Indec. En el gobierno de Juan Schiaretti apuntan que las cifras de pobreza que midió la oficina de estadísticas provincial marcan un 27,7.

En el aglomerado Santa Rosa-Toay, la pobreza también tuvo un leve crecimiento: pasó del 27,4 por ciento al 28,1. Sin embargo, los datos más llamativos se registraron en la Patagonia: en Río Gallegos pasó del 9,6 por ciento en el primer semestre de 2017 al 18,5 por ciento en la segunda parte del año. En Ushuaia-Río Grande aumentó del 10,8 % al 11,4 %.

En cuanto a la indigencia, en el Gran San Juan se mantuvo en 3,8 por ciento. Lo mismo ocurrió en San Luis. Sin embargo, en Gran Resistencia creció del 5,2 al 8,8 por ciento si se comparan los datos del primer semestre con los del segundo semestre del año pasado. En Gran Catamarca también hubo un crecimiento de la indigencia: del 3,5 al 5,9 por ciento.

En tanto, en Gran Tucumán-Tafí Viejo, la indigencia se ubicó en el orden del 3,1 por ciento, frente al 2,9 que había marcado en el primer semestre de 2017. En Jujuy-Palpalá se dio uno de los incrementos más altos de la indigencia: pasó del 1,7 al 4 por ciento; mientras que en Santa Rosa-Toay varió del 4,1 al 6,3 por ciento. También creció en Río Gallegos, donde según el Indec en el primer semestre de 2017 fue de 0,8, y en el segundo semestre aumentó a 3,1 por ciento.