En algunas provincias donde no hay circulación del virus el consenso estaría para volver a las clases en agosto”. Así lo adelantó este jueves el ministro de Educación de la Nación Nicolás Trotta.

El martes, en la primera reunión del “Consejo Asesor para la planificación del regreso presencial a las aulas”, las carteras de Salud y Educación comenzaron a trabajar en la elaboración de un protocolo nacional que estipulará pautas generales para el regreso: el eje estará puesto en “garantizar el distanciamiento social”.

A través de una transmisión en vivo realizada desde sus cuentas de Facebook e Instagram, el titular de la cartera educativa respondió preguntas vinculadas al retorno a las clases en las escuelas de todo el país. Allí, Trotta explicó que la vuelta a las aulas será muy distinta en cada jurisdicción, dependiendo el estado de su situación epidemiológica: “Dentro de Argentina se está transitando momentos diversos en cuanto a la circulación del virus, eso implica que hay que analizar cada caso particular para generar los consensos para la vuelta a la escuela”, sostuvo.

En este sentido, el ministro aseguró que las clases presenciales se irán “habilitando según la circulación del virus, en algunos lugares se regresará antes que en otros” y destacó que “es importante que haya consenso social para el regreso, tanto de docentes y estudiantes como de las familias”.

De este modo, Trotta informó que “después de conversar con ministros de las provincias sin circulación, uno observa que el consenso sería para regresar en agosto”. Aunque no hay una fecha definida, todo indicaría que, de continuar estable la situación epidemiológica, esas provincias podrían retornar a las clases el 3 de agosto, fecha en que finaliza el receso invernal.

Pero el ministro indicó que incluso “hay algunos gobiernos provinciales que están con la idea de regresar antes”. Jujuy, con solo seis casos de covid-19, adelantó las vacaciones de invierno para principios de este mes y presentó una planificación escalonada para regresar en la tercera semana de junio, con la prioridad puesta en las escuelas rurales.

Una idea similar tiene el gobierno de San Juan, con cinco contagios confirmados, que planifica la vuelta para mediados de junio y solo para las divisiones que finalicen los ciclos primarios y secundarios. Los planes de ambas provincias deben ser evaluados por la cartera nacional, que definirá su aprobación.

Para el regreso a clases en todas las provincias habrá un protocolo nacional que estipulará normas generales. Estas pautas se comenzaron a trabajar este martes en la primera reunión del Consejo Asesor para la planificación del regreso presencial a las aulas. Con la presencia del propio ministro Trotta y la secretaria de Acceso a la Salud Carla Vizzotti, las carteras de Educación y Salud recibieron a representantes de los cinco sindicatos docentes, centros de estudiantes y especialistas en el ámbito educativo.

Aunque cada provincia podrá adaptar las normas a su situación, y aunque la idea es que los directivos de cada escuela definan cómo aplicarlo a su institución, el protocolo fijará pautas generales con el “concepto básico del distanciamiento social”, según señaló Trotta. En este sentido, el ministro explicó que “a partir de ahora la escuela va a ser distinta, hasta que no haya vacuna iremos hacia un sistema dual, con algunos días de clases presenciales y otros virtuales”.

Para garantizar el distanciamiento social, las ideas que comienzan a barajarse son varias. La posibilidad de un esquema en el que los cursos se dividan en dos o más grupos, con días de asistencia estipulados para cada uno, es la más concreta. Así, un curso de treinta alumnos podría dividirse en dos grupos de quince, el primero de ellos asistiría a la escuela dos días de la semana y el otro tres, mientras que en la siguiente semana se invertiría la carga. A su vez, el ingreso al colegio también se realizaría de manera escalonada: “Algunos ingresarán a una hora y otros quince minutos después, no van a entrar todos al mismo tiempo”, aseguró el ministro.

Además, Trotta se refirió a uno de los puntos clave en que deberá trabajar su ministerio de cara al cierre del ciclo lectivo: cómo se definirá la situación de los alumnos que este año egresan de la escuela secundaria. “Es posible que tengamos que realizar un módulo específico, quizás en el primer trimestre del ciclo 2021, para garantizar que puedan acceder a la educación superior. Evaluaremos si es necesario incluir la postergación para los ingresantes del inicio del ciclo superior”, aseguró el titular de la cartera.

En este sentido, también afirmó que están evaluando cómo se conectará el ciclo 2020 con el del año entrante: “El año 2020 no lo va a perder ningún alumno, pero seguramente tendremos que reorganizar el ciclo lectivo en diálogo con el de 2021 y, de ser necesario, conectado también con 2022”, aseguró Trotta. Con respecto a la evaluación y acreditación del ciclo, el ministro concluyó que “decidimos no calificar, vamos a evaluar de manera formativa y después habrá tiempo para discutir cómo lo haremos a la hora del regreso a las aulas”.