El empresario Darío “El Gringo” Weiss de 47 años, dueño de una concesionaria de autos y una distribuidora de bebidas, fue condenado a ocho años de prisión en consonancia con lo que había pedido la fiscalía y una de las querellas. Fue encontrado culpable de abusar sexualmente en reiteradas oportunidades de una menor de 8 años y de otra de 14, en este último caso también lo condenaron por abuso sexual con acceso carnal. Weiss permanecerá en libertad hasta tanto quede firme la condena.

El fiscal del caso Eduardo Urquiza explicó a Tiempo Fueguino “pudimos comprobar en el juicio que, por lo menos tres veces, se dio la situación de abuso por acceso carnal que lo logró aprovechándose de la inmadurez sexual de la niña que contaba con 14 años”.

Si bien la querella, representada por la Dra. Karina Echazú, había solicitado la prisión preventiva, Weiss permanecerá en libertad hasta tanto el fallo quede firme o viole alguna de las pautas de conducta que le fueron impuestas como “prohibición de acercamiento y contacto de cualquier modo –personal o por interpósita persona- con las menores y su grupo familiar-, la presentación en sede policial y la prohibición de salida de la provincia sin autorización judicial”.

“No han hecho lugar a la prisión preventiva solicitada hasta tanto quede firme la causa o algún elemento haga variar el riesgo de fuga que haga que podamos pedir que se revea esta situación de soltura” dijo Echazú a Tiempo Fueguino.

Asimismo, explicó que esto se debe a un fallo del Superior Tribunal, que es el fallo Donamaria, en donde dice que en caso de no existir riesgo procesal el principio de inocencia hace que espere en libertad que quede firme la sentencia.

Salvo que exista algún riesgo procesal, alguna situación que pueda hacer que uno piense en una fuga o alguna situación de hostigamiento hacia las víctimas.

“Este fallo mismo, Donamaria, hace una mención específica y dice que en el análisis de los riesgos procesales tiene que tenerse particularmente en cuenta aquellos fallos en que se trata de delitos contra las mujeres y contra los niños, con lo cual en mucho de los casos en donde ha habido condena de abuso sexual los condenados esperan la confirmación de la sentencia cumpliendo condena. Como en este caso no fue así, vamos a esperar los fundamentos del fallo y decidiremos si vamos a Casación en relación a eso o vemos cómo se comporta el condenado, estaremos atentos a que ante cualquier situación podamos volver a pedir la prisión preventiva” detallo Echazú.

Por último cerró “la familia está conforme por una parte y por otra parte han sentido que sus hijas estaban muy atentas y con lo doloroso que ha sido todo este proceso están conformes porque sienten que ha habido una sentencia justa que era lo que necesitaban para que las niñas puedan seguir con su proceso de curación luego de haber vivido estos hechos”.

Esto se debe a un fallo del Superior Tribunal, que es el fallo Donamaria, en donde dicen que en caso de no existir riesgo procesal el principio de inocencia hace que hasta que no esté la sentencia firme, en este caso no sabemos si va a ser casada ante el Superior Tribunal de Justicia o no aunque suponemos que si, el principio de inocencia rige por lo tanto no debería estar cumpliendo ya la sentencia. Este fallo mismo, Donamaria, hace una mención específica y dice que en el análisis de los riesgos procesales tiene que tenerse particularmente en cuenta aquellos fallos en que se trata de delitos contra las mujeres y contra los niños con lo cual en mucho de los casos en donde ha habido condena de abuso sexual los condenados esperan la confirmación de la sentencia ya la esperan cumpliendo condena. Como en este caso no fue así, vamos a esperar los fundamentos del fallo y decidiremos si vamos a Casación en relación a eso o vemos cómo se comporta el condenado, estaremos atentos a que ante cualquier situación podamos volver a pedir la prisión preventiva.