11.1 C
Río Grande
9 de febrero de 2026

El dólar bajó $30 en 2026 y crece el interés por invertir en pesos

En lo que va del año, el dólar oficial retrocedió cerca de $30. Con un tipo de cambio estable y tasas reales positivas, analistas ven oportunidades en instrumentos en pesos, aunque advierten por los riesgos.

En las primeras semanas de 2026, el dólar mostró una dinámica poco habitual para la Argentina: lejos de subir, el tipo de cambio oficial bajó alrededor de $30 y se mantiene estable, mientras crece el interés de los inversores por las colocaciones en pesos.

Desde comienzos de enero, el dólar minorista pasó de la zona de los $1.480 a niveles cercanos a $1.450, en un contexto en el que el Banco Central continúa comprando divisas y acumula más de US$1.400 millones en lo que va del año.

Un mercado cambiario sin presión

Según analistas del mercado, la baja del dólar responde a una combinación de factores. Por un lado, una mayor oferta de divisas, impulsada por el ingreso del sector agroexportador y operaciones financieras. Por otro, una demanda contenida, en un escenario donde no se observan fuertes tensiones cambiarias.

A esto se suma el rol del Banco Central, que continúa fortaleciendo las reservas sin generar saltos bruscos en el tipo de cambio. La lectura dominante es que, al menos en el corto plazo, el dólar no enfrenta presiones alcistas significativas.

El regreso del carry trade

Con este panorama, volvió a ganar terreno la estrategia conocida como carry trade, que consiste en vender dólares para invertir en activos en pesos y luego recomprar divisas aprovechando la diferencia de tasas.

Los instrumentos más elegidos son los plazos fijos tradicionales, bonos ajustados por inflación (CER) y títulos a tasa fija, que ofrecen rendimientos reales positivos en un contexto de desaceleración inflacionaria.

En los últimos años, este tipo de inversiones mostró ganancias en dólares, lo que explica el renovado atractivo entre inversores con mayor tolerancia al riesgo.

Tasas altas y riesgos latentes

Los especialistas coinciden en que la clave para sostener este esquema es mantener tasas reales positivas en pesos, sin que eso derive en nuevas presiones inflacionarias o cambiarias.

Sin embargo, advierten que el carry trade no está exento de riesgos. Un movimiento brusco del dólar, un cambio en la política monetaria o un shock externo pueden afectar la rentabilidad esperada y revertir rápidamente el escenario.

Por ahora, el mercado observa un dólar estable y oportunidades en pesos, pero con la cautela habitual en una economía donde las condiciones pueden cambiar en poco tiempo.

Compartir

También podés leer