Claudia Fernández, presidenta de la Cámara de Comercio de la ciudad, cuestionó el horario restringido para la apertura de los comercios, que rige desde este lunes y hasta el viernes.

“Creemos que debemos ser consultados cuando se toman medidas que afectan directamente la actividad comercial. Nosotros no somos parte del problema, somos parte de la solución”, dijo Fernández por Radio Provincia Ushuaia.

Y agregó: “Somos aliados del Gobierno para poder recordar permanentemente las medidas de prevención, como el uso del barbijo, o el distanciamiento, no hay negocio en Ushuaia que no tenga esos carteles”.

“Entendemos que con la emergencia que se haga algo y necesitamos ser parte de esa acción. Las medidas de toma el Gobierno las toma reunido con su equipo de salud para que las cosas que pasaron en Río Grande no se repitan en la ciudad. Entendemos que ahora es una responsabilidad social individual”, señaló.

Y aseguró que, más allá de la crítica situación del turismo, “otros sectores se han reactivado pero muy poco, y la situación tributaria es agobiante. Los problemas venían desde antes y se agudizaron. Hay negocios que ya cerraron y tenemos que trabajar por ese sector privado que está conservando el 85% de la masa de los empleados”.

Según Fernández, “la mayoría de los comercios vieron como injustificado este cierre a las 6 de la tarde, porque de 6 a 8 la gente sigue dando vueltas”.

“Si la toma de decisión es para disminuir el movimiento de la circulación, uno acompaña, porque están tomando decisiones para cuidarnos, pero también tenemos la salud de nuestros comercios”, opinó.

Y cuestionó que “si la decisión se toma un domingo a las 00 hs y al otro día tenemos que salir con nuevo horario, que hay que cumplirlo, tenemos un montón de personas trabajando con nosotros, muchas familias que ya están organizadas con sus horarios. Consideramos que faltó esa pata en la mesa para la toma de decisión”.

Ahora, desde la Cámara han solicitado una reunión con el Gobernador para plantear este tipo de necesidades del sector.

“La gente tiene sus modos y costumbres y al mediodía no sale a comprar. La mayor venta la tenemos a partir de las 5 de la tarde. Si ellos hubiesen dicho que a partir de las 6 de la tarde nadie puede salir de su casa, pero si cerramos a la 6 de la tarde y todo el mundo sigue circulando, no se logra el objetivo”, concluyó.