Por Silvana Minue.-
La representante de ALIAR, Patricia Croci sostuvo que fumar aumenta la incidencia de infección respiratoria y agrava la progresión de la enfermedad por COVID-19.
El cigarrillo hace mal, provoca adicción, lleva a problemas respiratorios y, en años, puede terminar en cáncer de pulmón. Las personas que conviven con el humo del tabaco respiran sustancias tóxicas y pese a ese listado de consecuencias, se intentó hacer creer que la nicotina hacía bien para prevenir el coronavirus.
En este sentido, Croci en declaraciones a TIEMPO FUEGUINO apuntó que “el 31 de Mayo es el Día Mundial Sin Tabaco, por eso todas las organizaciones mundiales han coincido en concientizar sobre la forma engañosa de que las tabacaleras utilizan mensajes para enganchar a los adolescentes en una adicción que matara ya que el tabaquismo es una gran causa de muerte en Argentina y el mundo, a través de enfermedades cerebro vasculares, cardiorespiratorios, canceres, entre otras. Básicamente el enganche es la exhibición moderna del atado a la vista y mezclado entre las golosinas para naturalizar la adicción. También se utiliza a referentes para propagar el uso del cigarrillo como de vapoeadores y cigarrillos electrónicos”.
Croci recordó que “hace siete años nos costó sancionar la Ley Provincial que prohíbe cualquier tipo de publicidad y patrocinio como de exposición del atado”. Por eso en Tierra del Fuego no está contemplado la estantería lumínica o la exhibición de cigarrillos a la vista. “Desde Aliar trabajamos mucho para que se cumpla a través de los inspectores quienes deben sancionar cualquier acción relacionada, es importante porque buscamos proteger a las nuevas generaciones”.
La referente remarcó que “queremos desnaturalizar la adicción y este producto, así los pibes y pibas sacaran la idea del fumar en sus cabezas y salvaremos vidas. También evitaremos gastos innecesarios al sistema de salud público y privado”. En lo social hay una “devastación” ya que “sabemos que es el jefe de la familia al ser fumador la gente que más fuma es la más pobre y al fallecer el fumador, los hijos quedan huérfanos”.
En relación al COVID-19 “la mayor representación del tabaco en Argentina (BAT) ha bajado el costo de sus acciones en la Bolsa y eso ha generado que mejoren su imagen para que sus acciones se eleven y lo ha hecho demostrando un interés sanitario diciendo que buscan una vacuna, pero en los estudios aparecen financiamientos de las tabacaleras, por eso decimos que esos informes se lean con suma cautela y se analicen con mucha atención”.
“Básicamente decimos que el Coronavirus se manifiesta principalmente en el sistema respiratorio y el tabaquismo lo destruye a través de enfisemas o Epoc y otras, con lo cual fumar es el primer factor de riesgo para la propagación”, finalizó.
Advertencia ante la difusión de un estudio sobre efectos protectores de la nicotina en el nuevo coronavirus
Esta semana circuló por diversos canales de comunicación una investigación realizada en Francia que sugiere que la nicotina tendría un efecto protector para el nuevo coronavirus. Según se pudo constatar, el autor principal de este estudio fue financiado por la industria tabacalera en estudios previos sobre receptores nicotínicos, lo que prende una alerta sobre la posible interferencia de la industria en la investigación.
“Sospechamos que detrás de este estudio podría haber financiamiento de la industria tabacalera. No es una práctica nueva, estas empresas históricamente han financiado estudios para desarrollar investigaciones sesgadas que respondan a sus intereses”, declaró Marita Pizarro, codirectora de FIC Argentina. Este estudio, además, no fue revisado por pares y no se refiere la aprobación de ningún comité de ética.
Desde hace décadas, la industria tabacalera ha aprovechado los desastres naturales y las emergencias para generar un buen posicionamiento público y ante las autoridades de gobierno. Las acciones de responsabilidad social empresarial (RSE) son un claro ejemplo de este accionar, donde las empresas buscan aumentar su credibilidad, mejorar su imagen pública y su vínculo con la comunidad, y crear aliados para evitar o debilitar la regulación de control de tabaco. Sin embargo, estos esfuerzos no son más que una cortina de humo para continuar con su negocio habitual, que consiste en vender productos de tabaco que matan a más de ocho millones de personas en todo el mundo cada año.
“En el contexto actual, donde hay diversas investigaciones desarrollándose en muchos países para encontrar la vacuna y/o factores protectores contra el nuevo coronavirus, es necesario ser cautos y no creer en toda la información que circula. En ese sentido, llamamos a la población a estar atentos a investigaciones donde se promueva el uso de productos de tabaco como método protector ya que, hasta la fecha, lo único certero sobre estos productos es que son perjudiciales para la salud”, concluyó Marita Pizarro.