Varios han sido los opositores a la decisión de Aerolíneas Argentina de cambiar los horarios de vuelo a Río Grande, sumándose ahora la Asociación del Personal Aeronáutico que  cuestionó la decisión de la aerolínea de bandera de cambiar los horarios así como el tamaño de las aeronaves utilizadas, lo que implicará una merma en las plazas disponibles.

A través de un comunicado la asociación gremial planteó que “En una nueva y polémica decisión de la Gerencia Comercial de Aerolíneas Argentinas, la empresa de bandera ha anunciado que, a partir del próximo 2 de julio reducirá la oferta de asientos a la importante ciudad de Río Grande, al operar exclusivamente con aeronaves Embraer (98 asientos) en lugar de los Boeing 737, de capacidad notoriamente mayor  tanto en materia de plazas como de carga” y remarcaron que “Para complicar aún más la conectividad aérea de los habitantes de la ciudad más poblada de Tierra del Fuego, los pocos vuelos se han concentrado en los horarios de la madrugada, donde las temperaturas invernales extremas han sido paradójicamente presentada por la empresa como de “mejores condiciones climáticas” que las de la mañana”.

Asimismo señalaron desde APA que “Estas medidas que, sin duda, afectarán a la demanda de pasajes y cargas aéreos, acentúan las sospechas sobre los verdaderos motivos por los cuales fue designado en esa gerencia Máximo Amadeo, hijo del dirigente y legislador del PRO, Eduardo Amadeo, y ex ejecutivo del grupo competidor LATAM. Una nueva decisión que se acerca más a una involución que a la “Revolución de los Aviones” que pregona el ministerio de Transporte”.

Además indican que “como ha sostenido el representante de APA de la ciudad ante el Concejo Deliberante, la decisión “complica todo, el movimiento bancario, el correo privado, el parque industrial con las cargas para las fábricas, vacunas, laboratorios, etc.”. La solución, desde el punto de vista de APA, pasa por ampliar la oferta en lugar de reducirla y dotar al aeropuerto de Río Grande del instrumental, la autobomba –anunciada con operaciones publicitarias pero nunca instalada- e infraestructura adecuados para la operación de aviones más grandes, tales como el Boeing 737-800, que Aerolíneas ya está destinando a otras ciudades”.

Finalmente se indicó que “APA se pondrá a la cabeza de todas las acciones y gestiones que sean necesarias para proteger las fuentes de trabajo y la conectividad aérea de Río Grande, Tierra del Fuego”.