Un análisis del Centro de Economía Política Argentina revela que, pese al crecimiento interanual del 4% impulsado por el agro y las finanzas, los conflictos laborales se duplicaron desde octubre. El 62% de los casos corresponde a la industria.
La economista Aldana Denis, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), advirtió sobre una paradoja que caracteriza la gestión de Javier Milei: la convivencia de un crecimiento económico sectorizado con un aumento significativo de la conflictividad laboral.
En diálogo con El Delivery TDF, la especialista explicó que «con posterioridad a las elecciones, la evolución de la economía real se empieza a complicar». En ese sentido, mencionó el último registro de actividad pero señaló que «los sectores que traccionan ese crecimiento, principalmente es el agropecuario y el sector financiero».
Denis presentó las conclusiones de un relevamiento sobre conflictividad laboral en los últimos dos años. «Planteamos cómo con posterioridad a octubre del año pasado aumenta el promedio de conflictos laborales por mes. Hasta octubre estábamos promediando 24 casos y de octubre a esta parte se duplicó la cantidad», detalló.
La economista interpretó que esto «da cuenta de un fenómeno de un crecimiento económico explicado por sectores que no son mano de obra intensiva, y una crisis en sectores que explican gran parte del mercado de trabajo en Argentina».
Al ser consultada sobre los rubros más perjudicados, indicó que «el 62% de esos conflictos corresponden a la industria, el sector más afectado por el proyecto económico del gobierno».
En cuanto al tamaño de las empresas involucradas, precisó: «Principalmente los sectores pymes, el 39,1% de los casos relevados corresponden a pymes». Además, alertó sobre la destrucción de empleo registrado y el crecimiento del monotributo: «Hay un reemplazo parcial de trabajo registrado por trabajo no registrado. Ese crecimiento del monotributo no llega a compensar la velocidad de la pérdida de puestos de trabajo registrado».
Finalmente, Denis proyectó un escenario complejo para el corto plazo. «No hay demasiadas perspectivas de que en términos laborales la cosa vaya a cambiar, porque el problema es el modelo económico», afirmó, y concluyó que «si no cambia la política productiva, va a ser muy difícil que en materia laboral eso se modifique».


