Tras el cierre de Casino Club en esta ciudad, lo que derivó en que alrededor de 40 personas perdieran su fuente laboral, el secretario General de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) de Tierra del Fuego, Ramón Calderón, señaló que el inminente desenlace “era conocido ya por todos los trabajadores del Casino”.

El dirigente gastronómico indicó que “siempre es lamentable que la gente pierda sus fuentes laborales” y señaló que desde el sector se tienen expectativas por la posible incorporación de los ahora desocupados en otras fuentes de trabajo que puedan generarse a la vez que recordó que fueron, entre las sucursales de Ushuaia y la de Río Grande, casi 150 trabajadores los desafectados y mencionó que el cierre obedeció a “una situación política” más que comercial. Ligando la situación de la empresa con la filiación política de sus propietarios.

Cabe señalar que incluso en su momento el proyecto era la ampliación de las instalaciones del casino propiedad de Cristóbal López, para lo cual oportunamente se había adquirido el edificio donde supo funcionar el tradicional Hotel Ibarra y varios locales comerciales.

En Río Grande, Casino Club disponía de unos 18 de trabajadores, la mayoría vinculados a la actividad de juegos de azar (ALEARA), y algunos de gastronómicos (UTHGRA). Algunos se habrían desvinculados con arreglos con la patronal y otros aguardan cobrar las indemnizaciones, tal como ocurriera en la ciudad de Ushuaia.