El Senador Nacional Pablo Daniel Blanco presentó un proyecto para expresar su más enérgico repudio y rechazo a la decisión del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte de otorgar el status oficial de ciudad a Puerto Argentino en nuestras Islas Malvinas, en el marco de una serie de reconocimientos dispuestos por el Jubileo de Platino de la Reina Isabel II.

“La decisión adoptada por el gobierno británico en el marco de una celebración, constituye para nosotros un nuevo atropello a nuestra soberanía y a las Resoluciones sobre la Cuestión Malvinas adoptadas desde 1965 por la Asamblea General y el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas. Insto de manera urgente al Poder Ejecutivo que, por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto alce su voz (que es la del país) y haga respetar el derecho internacional vigente”, manifestó.

En esa línea, Blanco expresó que “a nadie llama la atención la conducta inmutable y colonialista de la corona británica; lo cual sí no podemos dejar pasar es la actitud del gobierno argentino que, a apenas un mes y medio de colmar el calendario con actos, homenajes y reconocimientos oficiales más que merecidos por los 40 años de Malvinas, no se haya pronunciado ni actuado con firmeza ante un hecho de semejante gravedad. El canciller sólo emitió un tweet cuando semejante acto de provocación merece una dura condena formal en foros internacionales”.

“Ante la inminencia de la nueva reunión del Comité Especial de Descolonización a realizarse el próximo 23 de junio, es imprescindible que nuestra postura internacional sea firme e inclaudicable y que no se diluyan los singulares pero sostenidos actos de violación al derecho internacional en pálidos mensajes sin contundencia ni trascendencia. Necesitamos posicionamientos jurídicos internacionales y diplomáticos firmes a la altura de las circunstancias. El Reino Unido se debe abstener de publicar mapas en los que se materialice y agrave la afectación a nuestro país, nuestra constitución, nuestra soberanía y el derecho internacional uniforme “, cerró.