La concejala Laura Ávila relató lo vivido ayer en el Concejo Deliberante de Ushuaia, en momentos en que se intentaba discutir el nombre de la Casa de la Mujer, cuando un grupo de vecinos irrumpió en el recinto.

Según Ávila, “ya estaban consensuados los votos consensuados. Había 4 votos a favor del cambio del nombre. No hubo discusión, el debate fue que se trate cuanto antes el proyecto. El proyecto se presentó la semana pasada por estos cuatro concejales. Ahora nos dicen que no se puede debatir más el tema, es muy fuerte la situación, pero claramente vamos a dar el debate en esto”.

En momentos en que la Secretaría de Habitat municipal exponía el presupuesto, la exposición se vio interrumpida por el ingreso de un grupo de vecinos con carteles de Pioneras Fueguinas. “Fue un momento de presión, que suele hacer la oposición. Preocupa ver a la oposición tan libremente arengando este tipo de situaciones donde no haya discusión política. Depende de para donde gire la balanza va a ser el discurso que tenga la oposición. De golpe no había preguntas sobre hábitat, sino mucha ansiedad sobre el nombre de la casa de la mujer. Parecía un programa de show y nada mas”, relató la edil por FM Masters.

Y aseguró que “la carta orgánica dice que los concejales pueden ponerles nombres a los edificios públicos. Acá no hay discusión cuando hay que poner nombres de varones. Tenemos contados la cantidad de edificios públicos que tienen nombres de mujeres en la ciudad. Hay muchos espacios públicos que tienen el nombre de Juan Domingo Perón y eso nadie lo discute. No son todos por ordenanza, muchos espacios van al referéndum del concejo deliberante. Tenemos espacios públicos como Agustin Pichot, y no está en discusión el nombre”.

Para Ávila, el sector que se manifestó ayer “es el mismo sector que dijo en 2015 que la Secretaria De La Mujer era un gasto, o que no se ponga en el centro de la ciudad. Acá hay un 51% de mujeres, y tenemos que discutir esto. Me apena mucho que haya muchas mujeres que no sientan pertenencia. Discutamos que hace 4 años que está la ley de paridad y en el concejo todavía somos dos concejalas. Discutamos si es contra el peronismo o contra las mujeres peronistas. O porque cuando éramos chicas jugábamos a ser o maestras o mamá o enfermeras, todas cuidadoras, hoy las nenas juegan a ser presidentas”.

Sobre el rol de Liliana Fadul en la polémica, la concejala dijo que “es en venganza por las elecciones, contra el Intendente Walter Vuoto. No lo aceptan porque ellos no encajan en una ciudad para todos y todas. Un sector lo acepta, quiere una ciudad chica, pero los que son funcionales a ese sector están con la bandera de la Justicia Social. Branca ya viene haciendo alianzas con el concejal Garramuño, pero ayer el único debate que hubo era si se votaba o si no se votaba. Cuando se trató el proyecto el año pasado, él estuvo a favor de no votarlo, entonces, porque no nos preguntamos por qué el concejal Branca cambia los votos”.