El secretario general de ATE provincial, Carlos Córdoba, se refirió al cese de la protesta en las puertas de la OSEF Ushuaia, en reclamo por la situación de la obra social. Desde el sindicato dirigido por Córdoba esperaban una convocatoria para reunirse con el Gobernador.

“Hoy tendríamos una reunión con el gobernador, para sacarnos las ganas de decirle por qué, si la necesidad era urgente”, dijo Córdoba por FM Masters.

Y describió la situación de los trabajadores: “la mayoría de los afiliados que tienen que ser derivados y la demora que hay, de querer sanarse y no tener como. Demoran una cosa y la otra y así tenemos problemas. Cada vez que voy a Bs As me piden que pague las deudas de los hoteles”.

“Hay una oportunidad de madurez. Ningún gobernador pasó a comunicarnos algo tan importante, como llevo este proyecto, pero quiero también ver el proyecto de ustedes. Ahora tiene que salir el mejor”, afirmó el dirigente.

Y señaló que “el pedido principal es sentar a todas las patas”.

“Del tiempo que vivís en Ushuaia hasta ahora siempre tuvimos problemas con la obra social. Ahora hay una oportunidad de poder decir juntémonos para sacar lo mejor. Tenemos la capacidad para poder sentarnos y decirle a un corresponde que se está equivocando. Que los compañeros tengan la felicidad de que si se enferman van a ser curados”, advirtió.

Sobre los pedidos de auditorías para verificar el funcionamiento de la Obra Social, Córdoba dijo que “nosotros fuimos a hacer la denuncia al Tribunal de cuentas, con pedido de auditoria en la farmacia. A todos los que hablaron de auditoria, que cuenten a quien universidad pidieron. Tenemos que saber si estamos gastando de más”.

“Tenemos casi 600 pasantes en la municipalidad que tienen otra obra social, porque no les podemos dar la atención que corresponde. Otros organismos que en vida laboral tienen una obra social y en vida jubilatoria se atienden con otra obra social, eso lo tenemos que ver”, explicó.

“Acá somos todos críticos, pero necesitamos poder lograr cuestiones que corresponden. Acá hay un tirón de orejas, eran muchos los que decían que los sindicatos no hacen nada. Es mejor hacer paro atrás de una computadora. Todos dicen que somos malos negociadores de los aumentos salariales, pero del dicho al hecho hay un trecho bastante grande. Que el Gobierno sepa que estamos preocupados”, concluyó.