14.1 C
Río Grande
5 de enero de 2026

Argentina respaldó en la ONU la detención de Nicolás Maduro y exigió la liberación del gendarme Nahuel Gallo

La Argentina expresó ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas un respaldo explícito a la detención de Nicolás Maduro y reclamó la liberación inmediata del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024. La posición fue expuesta por el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, durante una sesión dedicada a analizar la situación institucional y humanitaria venezolana tras la captura del exmandatario.

En su intervención, Tropepi apoyó la operación internacional que derivó en la detención de Maduro, actualmente bajo custodia en Estados Unidos y acusado por delitos vinculados al narcotráfico y al terrorismo transnacional. La representación argentina sostuvo que el hecho constituye un punto de inflexión para la región y lo encuadró dentro de los esfuerzos globales para combatir redes criminales que, según Buenos Aires, operaron durante años desde el aparato estatal venezolano.

El diplomático fue particularmente duro al referirse al régimen chavista, al que calificó como una estructura autoritaria asociada al crimen organizado, responsable de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, persecución política y colapso institucional. En ese marco, afirmó que la detención de Maduro representa una oportunidad para avanzar hacia una transición democrática en Venezuela, con acompañamiento de la comunidad internacional.

El discurso argentino incluyó un reclamo central: la liberación inmediata de Nahuel Gallo, gendarme argentino detenido el 8 de diciembre de 2024 en territorio venezolano. Según el Gobierno, Gallo se encuentra en condición de desaparición forzada, sin acceso a garantías judiciales ni contacto regular con su familia o representantes legales. La Argentina ya presentó el caso ante organismos internacionales, incluida la Corte Penal Internacional, denunciando la detención arbitraria.

“Este no es un pedido simbólico ni diplomático”, señaló Tropepi ante el Consejo de Seguridad. “Se trata de un ciudadano argentino privado ilegalmente de su libertad, cuya situación exige una respuesta urgente y concreta”. El reclamo fue dirigido a las autoridades que actualmente administran el proceso de transición en Venezuela, a quienes Buenos Aires instó a dar una señal clara de ruptura con las prácticas represivas del pasado.

La postura argentina se inscribe en una línea de política exterior que, en los últimos años, priorizó la defensa de la democracia y los derechos humanos en la región, incluso a costa de tensiones diplomáticas. La intervención en la ONU buscó consolidar ese posicionamiento y colocar el caso Gallo en el centro de la agenda internacional, con el objetivo declarado de lograr su pronta liberación y regreso al país.

Compartir

También podés leer