Según la empresa, el recorte del 50% de los salarios a partir de abril fue para “evitar despidos masivos”, pero desde la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), plantearon que la medida fue unilateral y arbitraria.

“Estamos en presencia de un grupo empresario históricamente contrario a los intereses de los trabajadores, que una vez más, como en cada crisis que se produce en aviación, siempre aprovecha para avanzar sobre los salarios”, dijo Hugo Perosa, agente de prensa de APA en Río Grande.

Según Perosa, “en el colmo del escándalo, Latam acaba de repartir 57 millones de dólares de ganancias entre sus accionistas y les rebaja a los trabajadores sus salarios”.

“No respetan la legislación ni las normas argentinas que prohíben estas conductas”, agregó Perosa.

Ahora, los sindicatos del sector se encuentran reclamando que se corrija lo que interpretan como una “ilegalidad”, tanto en el ministerio de trabajo como en la justicia.

“Esto incluye la posibilidad de medidas de acción gremial”, afirmó Perosa por Fm Del Pueblo.

Y aseguró que “la empresa ha presionado a sus empleados para que firmen actas aceptando la reducción de salarios”.

Latam es una aerolínea chilena, resultado de la fusión que se dio en 2010 entre la aerolínea brasilera TAM y LAN Chile, la primera empresa de aviación nacional del continente que fue privatizada durante el período pinochetista en el país trasandino.

“El grupo Lan durante el macrismo acumuló ganancias que serían un colchón suficiente para afrontar la crisis del Coronavirus, pero en su concepción siempre va a privilegiar a los dueños por sobre los trabajadores, algo que le salió bien en otros países, pero acá no”, dijo Perosa.

Ahora, desde APA piden que se sancione a la empresa “por su conducta ilegal, ya que, según el DNU nacional, se puede llegar a acuerdos de rebaja de salarios pero siempre con la conformidad de los gremios, lo que en este caso, no sucedió.

“Con otras empresas del sector hemos llegado a acuerdos, se les resguarda la mayor parte del salario a cuenta de la recuperación de cada empresa después de la pandemia, pero eso es con empresas que tienen la voluntad de negociar, es una conducta diferente. Mientras sigan despreciando la ley Argentina no va a haber conformidad”, concluyó Perosa.