La reforma tributaria, que ya contaba con media sanción del Senado, obtuvo el martes dictamen de comisión en la Cámara de Diputados y se encamina a ser aprobada la semana próxima con cambios y retrocesos respecto de lo anunciado originalmente desde el Gobierno nacional.

El presidente de la Comisión, Luciano Laspina (PRO), dio inicio a la reunión detallando los principales cambios que se habían negociado con el Bloque Justicialista y otros que significaron incumplir lo pactado con algunos sectores productivos, como sucedió con bodegueros y cerveceros.

Al conocer la letra chica de la reforma, bodegueros y cerveceros solicitaron negociar una menor tasa o seguir exentos, donde el Gobierno se comprometió hace un mes atrás, a tenerlos en cuenta en una muestra de “diálogo”.

Sin embargo, el martes se supo que la cerveza seguirá con la propuesta original de subir la alícuota del actual 8,7 por ciento a un 17 nominal.

Al respecto  el director ejecutivo de Cerveceros Argentinos, Alejandro Berlingeri manifestó que la medida es discriminatoria, “porque incentiva el consumo del vino que tiene tres veces más alcohol que una cerveza, contrariando los criterios de la Organización Mundial de la Salud”, en relación a los impuestos según la graduación alcohólica de las bebidas.

El directivo dijo que la suba de impuestos “afecta el horizonte de previsibilidad” y alertó que “pone en revisión” el plan de inversiones del sector por us$1.800 millones.

Con esta modificación, la carga impositiva por cada litro de cerveza se irá a 58% contra el 52,3% actual, precisó. Implicará además “un aumento de 9% en precios, una pérdida de volumen de 7% y pondrá en riesgo 9.000 puestos de trabajo”.