Con el cambio de estructura en el gabinete de Mauricio Macri, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley tendrá a su cargo el área de Salud e incorporará el sector de Seguridad Social (ANSeS). La cartera pasará a llamarse Salud y Desarrollo Social, y Adolfo Rubinstein, quien fuera hasta hoy ministro, tendrá rango de Secretario de Salud.
La modificación impacta de lleno en los planes nacionales de salud, dependientes del ex ministerio de salud de la nación, los cuales aún tienen destino incierto. El derecho a la salud, que existe en Argentina desde el primer gobierno peronista, se concretó con la elevación de la secretaría de salud al rango de ministerio, a cargo del Dr. Ramón Carrillo.
El médico redactó en 1946 el Plan Analítico de Salud Pública, un estudio de cuatro mil páginas que incluye los objetivos principales y acciones del plan de salud donde describía el futuro ministerio.
La política sanitaria argentina estaba fundamentada en tres principios: 1. Todos los hombres tienen igual derecho a la vida y a la sanidad; 2. No puede haber política sanitaria sin política social; 3. De nada sirven las conquistas de la técnica médica si esta no puede llegar al pueblo por medio de dispositivos adecuados.
Esta mañana, 72 años después de aquella disposición, el gobierno de Mauricio Macri da por tierra con la salud como derecho universal, reduciendo dicha área de gobierno y poniendo en jaque la asistencia a las provincias.
“Se está relegando la salud pública como un bien social a la comunidad. Deja de ser un derecho absoluto y queda relegado a una decisión de Desarrollo Social”, dijo esta mañana el ministro de salud de la provincia Guillermo Ruckauf.
El ministro, igual que todos las autoridades provinciales de salud del país, se encuentran a la espera de una reunión solicitada con las autoridades de nación para definir la postura del gobierno sobre la situación de los planes de salud.
Uno de los programas afectados por esta nueva disposición a nivel nacional es la distribución de la leche, contemplada dentro del Programa Materno Infantil, destinada a menores de 2 años y hasta 5 si tienen bajo peso, a embarazadas y puérperas. La leche era comprada y distribuida por el “viejo” ministerio de salud de la nación. Ahora nadie sabe quién va a encargarse del tema, si Desarrollo Social o la nueva secretaría de salud.
“Si estos programas no se implementan al 100%, la provincia tendrá que analizar cada uno de los recortes y ver con cual va a seguir. Tenemos mucha incertidumbre, con cada recorte lo tenemos que ir analizando y tomar decisiones sobre la marcha”, manifestó Ruckauf por FM Del Sur.
Tras la oficialización de la degradación del Ministerio de Salud a secretaría, anunció su renuncia Sergio Maulen, titular de la Dirección de Sida, Enfermedades de Transmisión Sexual, Hepatitis y Tuberculosis. Los trabajadores de los diferentes programas emitieron un comunicado advirtiendo que la respuesta a los pacientes “está en riesgo”.
«En este contexto de fuerte ajuste y achique del Estado, el Gobierno nacional ha enviado un proyecto que implica un fuerte recorte del presupuesto de la Dirección de Sida, ETS, Hepatitis, Tuberculosis y Lepra. En este marco de reducción presupuestaria, de fuerte devaluación y de proceso inflacionario, no está garantizada la continuidad de la respuesta en el acceso a la prevención, al diagnóstico y al tratamiento de las personas asistidas por los Programas que conforman esta Dirección, alertó personal de la Dirección, a través de una nota en la que afirman que «esta situación ha motivado la renuncia de nuestro director Sergio Maulen, a quien reconocemos por el compromiso demostrado en sostener esta gestión en condiciones tan adversas».