Los operarios mantienen la esperanza en la conciliación obligatoria mientras esperan noticias de la empresa, aunque advierten que la situación es «desoladora» para muchas familias que ya no pueden afrontar sus gastos básicos.
En las últimas horas, los trabajadores de Aires del Sur vivieron una jornada de tensa calma al ingresar a la planta, confiados en que la conciliación obligatoria se haría efectiva. «Suponíamos que iba a salir la conciliación, lo vemos muy positivo, ya que nosotros venimos haciendo todos los pasos legales, haciendo visitas al Ministerio de Trabajo, que salga la conciliación lo vemos como un punto positivo para que la gente se haga presente», expresó en FM Aire Libre uno de los delegados.
Sin embargo, la incertidumbre sigue siendo el denominador común: «Lo más probable es que no vengan de Buenos Aires a hablar, pero sí es una instancia para citarlos en lo que venga para que se acerquen».
El panorama que describen es desolador: «Tenemos gente que está por quedar afuera de sus alquileres. Todo es muy complejo lo que conlleva la vida en gastos». La situación comenzó a gestarse tras el cambio de directorio, según consignó el operario: «Cuando cambió el directorio, ellos prometieron un montón de cosas muy positivas, pero claramente al llegar enero y no percibir algunos pagos, comenzamos con las acciones».
Sobre la solución posible, el trabajador fue claro: «Hoy la solución sería que contemos con nuestros puestos de trabajo, que lleguen, que den la propuesta qué se haría con esos 4000 equipos que tendríamos que fabricar, que están retenidos en Buenos Aires». No obstante, explicó que los plazos complican el escenario. «Traer los kits, fabricarlos, que entren a la venta y una vez que sean vendidos, pagar esos kits, pagar nuestros sueldos y hacer un fondo de desempleo, pero con 4000 equipos creemos que no se llega».
La falta de materiales agrava la situación: «La compra de materiales está hecha pero no está paga, tampoco puede ser entregada a la empresa». A esto se suman las demoras en eventuales producciones futuras. «Equipos para producción de otros países tardan aproximadamente siempre 3 meses, eso lo hace más negativo todo» expuso.
Sobre las deudas, el delegado detalló. «Nos están debiendo enero, febrero y unos vouchers que teníamos por acuerdo. No es un monto muy grande porque muchos hicieron el pedido de adelanto de vacaciones».


