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Río Grande
11 de febrero de 2026

Denuncian falta de decisión política

La dirigencia agropecuaria reclama presupuesto y voluntad política para aplicar las normas existentes, tras una nueva matanza que evidencia la gravedad de un conflicto ambiental y económico que ya lleva décadas.

Lucila Apolinaire, presidenta de la Asociación Rural de Tierra del Fuego, expresó una crítica contundente por la falta de acción gubernamental frente al flagelo de los perros asilvestrados.

Tras el reciente incidente en La Misión de Río Grande, donde una jauría mató a 120 ovejas, Apolinaire señaló que el problema persiste hace más de 45 años. “Lo que falta en este momento, a mí humilde entender, es una decisión política y una muestra de voluntad política de solucionar esto”, afirmó en radio Provincia.

Remarcó que, pese a la emergencia agropecuaria vigente desde 2012, no hay avances concretos: “Las normas hay que cumplirlas y generalmente para cumplir las normas hay que asignar presupuestos, que es lo que básicamente no está sucediendo en Tierra del Fuego”.

La dirigente describió la naturaleza del problema, explicando que estos animales han dejado de ser mascotas. “Estos perros ya no son mascotas… es una especie exótica e invasora, son perros asilvestrados”, detalló.

Agregó que, según datos científicos, hay miles de perros sueltos: “hay 14.000 perros sueltos en Ushuaia, 12.000 en Río Grande y alrededor de 3.000 en Tolhuin”. Frente a esto, cuestionó la eficacia de las campañas de castración municipales. “Si estamos hablando de 12.000 en Río Grande… castrar 900 o 2000… es casi insignificante”.

Su reclamo central apuntó a la falta de compromiso de los máximos referentes políticos. Cuestionó específicamente la ausencia de gestos del intendente de Río Grande, Martín Perez, y del gobernador Gustavo Melella tras el último ataque. “Yo esperaba que mínimo ellos llamasen a La Misión a solidarizarse y acto seguido llamasen a la Rural… y decir, bueno, a ver, expresamos nuestra solidaridad y qué podemos hacer”, manifestó.

Subrayó que el problema excede lo económico, ya que la cría de un animal demanda años. “Tener ese corderito arriba de un plato tarda tres años… es mucho esfuerzo que se pierde así de una noche a la mañana por irresponsabilidad”.

Finalmente, Lucila Apolinaire amplió la alarma más allá del sector, advirtiendo sobre un riesgo inminente para la salud pública. “Temo por la salud pública. En algún momento algún turista va a sufrir un ataque mortal, lamentablemente”, concluyó, instando a una acción integral y urgente.

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