En la Casa Rosada, el oficialismo analiza los últimos cambios al proyecto y la estrategia parlamentaria para lograr la media sanción. Persisten tensiones por el impacto fiscal y el alcance de los artículos más sensibles.
Reunión clave en la Casa Rosada
El Gobierno nacional reunió este martes a la mesa política en la Casa Rosada con el objetivo de cerrar el texto definitivo de la reforma laboral que será debatida en el Senado en las próximas horas. El encuentro, encabezado por el jefe de Gabinete y con la participación de ministros y referentes del oficialismo, apuntó a unificar criterios sobre los puntos más controvertidos del proyecto y a definir la estrategia legislativa para asegurar su aprobación.
La convocatoria se produjo a menos de 24 horas del inicio del tratamiento en la Cámara alta, en un contexto de negociaciones intensas con bloques opositores dialoguistas y gobernadores, clave para reunir los votos necesarios. Según fuentes oficiales, la intención del Ejecutivo es llegar al recinto con un texto cerrado, que contemple eventuales concesiones sin alterar el núcleo de la iniciativa.
Los ejes de la reforma
Entre los puntos centrales del proyecto figuran cambios en el régimen de indemnizaciones, modificaciones en las condiciones de contratación, límites a las medidas de fuerza en servicios considerados esenciales y ajustes en el esquema de representación y financiamiento sindical. Estas iniciativas generaron cuestionamientos de la oposición, las centrales obreras y distintos sectores sindicales.
Desde el oficialismo sostienen que la reforma apunta a modernizar el mercado laboral y promover la creación de empleo formal, mientras que los críticos advierten sobre un posible retroceso en derechos laborales.
Tensiones por el impacto fiscal
Uno de los artículos que concentró mayor discusión es el vinculado al impuesto a las Ganancias para las empresas, debido a su impacto en la coparticipación y en los recursos de las provincias. Gobernadores de distintos signos políticos reclamaron su revisión o eliminación, lo que abrió un debate interno en el oficialismo sobre la conveniencia de sostenerlo en el texto final.
Escenario legislativo
El proyecto forma parte de la agenda prioritaria del Ejecutivo en el período de sesiones extraordinarias. Tras la definición política del texto, el oficialismo espera avanzar con el tratamiento en el Senado y, de obtener la media sanción, girar la iniciativa a la Cámara de Diputados para su discusión final, en un escenario parlamentario que se anticipa ajustado.


