El embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, protagonizó un episodio diplomático durante una exposición ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional francesa, al solicitar que se cubriera un mapa del mundo que mostraba a las Islas Malvinas como territorio británico.
El hecho ocurrió el 21 de enero de 2026, cuando Sielecki fue invitado a disertar ante legisladores franceses sobre el estado de las relaciones bilaterales entre la Argentina y Francia, en un contexto atravesado por las negociaciones y debates en torno al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. Al iniciar su intervención, el diplomático advirtió que detrás suyo había un gran mapa del mundo que, según su interpretación, reconocía la soberanía del Reino Unido sobre el archipiélago en disputa.
Ante esa situación, el embajador interrumpió su exposición y expresó que no podía hablar “libremente” con ese mapa a sus espaldas, ya que consideró que esa representación legitimaba una situación que la Argentina denuncia como una violación de su soberanía y del derecho internacional. Para reforzar su argumento, comparó el escenario con la posibilidad de que un embajador de Ucrania debiera exponer frente a un mapa que mostrara a Crimea o Lugansk como parte de Rusia.
La intervención generó un intercambio con el presidente de la comisión parlamentaria, quien aclaró que la cartografía utilizada señalaba a las Islas Malvinas como un territorio en disputa, representado “entre paréntesis”, y que no implicaba una atribución explícita de soberanía. No obstante, tras la discusión, se resolvió cubrir la zona del mapa correspondiente al archipiélago con una nota adhesiva, lo que permitió que la exposición continuara.
Una vez resuelto el incidente, Sielecki retomó su presentación y abordó distintos aspectos de la agenda bilateral, incluidos los vínculos políticos y económicos entre ambos países y el posicionamiento argentino frente al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
El episodio se inscribe en la histórica disputa entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Si bien el archipiélago permanece bajo administración británica desde 1833, la Argentina sostiene de manera permanente su reclamo en foros internacionales y considera la cuestión Malvinas como una política de Estado.
La situación generó repercusiones en el ámbito diplomático y político, al reavivar el debate sobre la forma en que la cuestión Malvinas es representada en espacios institucionales internacionales y sobre el peso simbólico de la cartografía en escenarios oficiales.


