La utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en 57,7% en noviembre de 2025, lo que representó una caída de 4,6 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior, cuando había alcanzado el 62,3%. El dato reflejó un retroceso respecto de los niveles observados en septiembre y octubre, cuando el indicador había superado el 61%.
Tras varios meses de relativa estabilidad, el nivel general volvió a ubicarse por debajo del 60%, en un contexto de menor actividad en amplios segmentos de la industria manufacturera.
Los sectores con mayor grado de utilización de su capacidad productiva fueron refinación del petróleo (86,5%), industrias metálicas básicas (73,3%), papel y cartón (71,2%) y productos alimenticios y bebidas (64,2%), todos por encima del promedio general.
En el extremo opuesto, los niveles más bajos se registraron en productos textiles (29,2%), metalmecánica excluida la industria automotriz (39,9%), productos de caucho y plástico (41,0%) e industria automotriz (46,3%), sectores que concentraron las mayores caídas interanuales.
La principal incidencia negativa se observó en la metalmecánica, que redujo el uso de su capacidad del 50,0% al 39,9% en la comparación interanual, afectada por una menor demanda interna y una mayor competencia de productos importados. En este rubro, se destacó la fuerte contracción en la fabricación de electrodomésticos.
La industria automotriz también mostró un deterioro significativo, con una caída de más de 18 puntos porcentuales interanuales, en línea con la menor cantidad de unidades producidas por las terminales.
En el caso de alimentos y bebidas, la utilización de la capacidad instalada fue del 64,2%, por debajo del nivel de noviembre del año pasado, en un contexto de menor producción de bebidas y carne vacuna, asociado a la retracción del consumo.
El indicador de capacidad instalada es una referencia clave para medir el nivel de actividad del sector industrial y anticipar la evolución de la producción en los meses siguientes.


