Una encuesta realizada por la consultora de Recursos Humanos Adecco Argentina, durante abril, entre 2.245 personas en todo el país, reveló que 8 de cada 10 personas consultadas admitió dificultad creciente para conseguir empleo, en medio del fuerte impacto de la segunda ola de COVID-19.

Según el sondeo:

  • Un 43% destina la mayor parte de su salario a comer,
  • El 28% a pagar el alquiler,
  • 17% ahorra,
  • Otro 10% lo dedica a hijos e hijas.

En tanto, un 2% puede destinarlo a realizar un viaje. El 87% de los relevados debió ajustar gastos en el último tiempo y un 97% asegura que su sueldo no rinde como antes, dado el avance de la inflación; un 67% reconoció que evaluaría irse del país.

Los encuestados confirman que la pandemia generó la llegada masiva del home office (55%), pero el 43% advierte que significó pérdida de ingresos.

Por otra parte, el 60% expresó estar “inseguro” sobre su situación laboral, casi un 20% incómodo y un 14% expectante. Poco menos del 5% corresponde a aquellos que están seguros y cómodos.

Además, el 70% de los trabajadores argentinos reporta que sus empleadores se comportaron de forma correcta durante la pandemia y el 28% calificó el comportamiento de sus empleadores como “regular”, “indiferente”, “mal” y “pésimo”.

Cuando se les preguntó con qué palabra definirían la situación laboral argentina, la mayoría de las respuestas fueron negativas: “Inestabilidad” fue la más reiterada, seguida por “desastrosa”, “malísima” y “complicada”.

En caso que, por el crecimiento de casos se tomara la decisión de volver al Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO); el 39% lo entendería y lo tomaría bien, mientras que 36% no lo comprendería, pero lo aceptaría. El 17% admitió que no lo aceptaría de ninguna manera y para el 8% sería indiferente.

Por otro lado, para un 80%, con la pandemia cada vez es más difícil conseguir un trabajo. Un 49% busca un puesto de trabajo hace más de un año, mientras que el 20% hace menos de 6 meses, el 12% hace un año, el 10% hace 6 meses y el 9% hace menos de un año.

A su vez, la encuesta indica que el 40% reconoce que su nivel de consumo ha disminuido, mientras un 33% sostiene que ha aumentado y un 23% que se mantiene igual.

Con relación a las compras, un 55% sostiene que realizó cambios y ahora compara más los precios, otro 37% también modificó su rutina y ya no hace una compra mensual, es decir, adquiere lo que necesita en el día.

Un 73% no dudaría en cambiar de empleo por una oferta salarial superior a la que recibe en la actualidad; un 51% priorizaría poder lograr un equilibrio entre su vida laboral y personal; el 47% más beneficios, mayor comodidad (29%), por último, el 29% cambiaría por un trabajo que le guste o en lo que pueda dedicarse a lo que se especializó (20%).