El Observatorio de Femicidios del Defensor del Pueblo de la Nación argentina difundió un informe que contempla los asesinatos a niñas, adolescentes, mujeres adultas y trans que cometieron hombres por razones asociadas con su género e investigados en la Justicia como femicidios o muertes bajo sospecha de femicidio.

El informe, un relevamiento de casos de femicidio publicados por la prensa, arroja que 292 mujeres, una cada 30 horas, fueron asesinadas durante todo el año pasado.

La mayoría de los crímenes fueron perpetrados con armas de fuego o cortantes, que el 77 por ciento de las víctimas tenía entre 19 y 50 años, y que en el 16 por ciento de los casos contaba con una denuncia ya hecha contra el agresor.

La provincia de Buenos Aires, el distrito más extenso y poblado del país, es donde más asesinatos de mujeres se perpetraron: 119 casos. La mayoría de ellos fueron cometidos por hombres mayores de edad.

En 2016, según la asociación civil “La Casa del Encuentro”, que brinda protección física y económica a mujeres víctimas de violencia de género, se habían cometido 290 femicidios.

El aumento en los últimos dos años de los femicidios en Argentina provocó la reacción de organizaciones de mujeres, que salieron a las calles del país para reclamar el fin de la violencia machista bajo la consigna “Ni una menos”.

La primera movilización fue realizada el 4 de junio de 2015 y la protagonizaron decenas de miles de personas. El reclamo de “Ni una menos” trascendió las fronteras argentinas y fue expresado desde aquel momento a nivel internacional.