El 18 de junio se celebra el Día Internacional del Sushi de manera extraoficial ya que la fecha no está reconocida por la ONU.

No obstante, la iniciativa de celebrar el Día Internacional del Sushi fue de Chris DeMay, administrador de una página de Facebook sobre sushi en 2009 que propuso la fecha y tuvo mucho éxito a nivel mundial.

Actualmente, el sushi es un plato de moda en la gastronomía internacional, pero su origen es muy antiguo. Las primeras referencias datan del año 718 en China. Aquella forma de prepararlo en la antigua China, no Japón, divergen mucho de las actuales preparaciones.

Hoy en día es uno de los platos más comunes en Japón y está elaborado a base de arroz cocido adobado con vinagre de arroz, azúcar y sal. Se prepara en raciones pequeñas, del tamaño de un bocado y, según la forma que adopte y la relación entre sus ingredientes, tiene un nombre diferente.

Cabe destacar que se ha popularizado el uso de ingredientes diferentes al pescado y al arroz para la preparación del sushi, como la carne, la tortilla.

Los materiales para prepararlo y comerlo incluyen:

Fukin: Trapo de cocina.

Shamoji: Paleta de madera.

Makisu: Bambú enrollable.

Ryoribashi: Palillos de cocina.

Makiyakinabe: Sartén rectangular.

Hocho: Cuchillo de cocina muy afilado.

Hangiri: Barril de madera en el que se enfría el arroz.

 

¿De dónde viene lo que comemos?

Sin embargo, hay que reconocer que no ha todo el mundo le gusta el sushi y otro grupo de personas no está a favor de la explotación animal.

Organizaciones como Sin Azul No Hay Verde durante el año reclaman, exigen y promueven formas de hacer de este mundo, un lugar mejor.

Desde sus redes sociales, este espacio a favor del cuidado del ambiente, de los animales y del ecosistema en general, publicó:

La comida que consumimos diariamente tiene implicancias más allá de lo que le produce a nuestros cuerpos. La decisión sobre qué es lo que llega a nuestras mesas todos los días significa la aceptación implícita de un sistema de producción que arrastra muchas historias en sí mismo

Por ejemplo: puede acarrear impactos ambientales devastadores, tener consecuencias negativas en las comunidades en donde se produce y romper con la cultura de un lugar, como es el caso del salmón de cautiverio.

La producción de salmón de manera industrializada e intensiva ha dejado su impronta en cada lugar donde se ha instalado. No hace falta mirar solamente a nuestros vecinos chilenos para comprender hasta dónde llegan los brazos de esta industria.

La gran diferencia es que, mientras en otros países como Estados Unidos han decidido prohibir la industria o en otros se ha prohibido la venta de productos provenientes de la salmonicultura, en Tierra del Fuego HOY existe la posibilidad de que se instalen en el Canal Beagle.

Estamos trabajando para que se apruebe una ley que le dice #NoALaSalmonicultura en Tierra del Fuego. Como consumidores ustedes pueden ser parte de esta iniciativa comprometiéndose a decirle #NoAlSalmon de criadero y difundiendo el impacto de la industria.

Cuando comemos también nos comemos un sistema de producción.

Comiendo historias

También elaboraron el siguiente texto:

Vivimos en una era donde los alimentos aparecen empaquetados en una góndola de supermercado. No frenamos a pensar de dónde viene, cuánto tiempo viajó, qué proceso tuvo que pasar para llegar a nuestra casa.

¿Dónde se produce? ¿Cómo se produce? ¿Quién lo produce? ¿Es natural? ¿Es artificial? ¿Cómo se distribuye? ¿Cómo se empaca? ¿Dónde se vende? Cada una de estas preguntas puede tener distintas respuestas dependiendo del alimento y su producción. Conocerlas es necesario para poder elegir con libertad.

En el caso de la industria salmonera, las respuestas nos hablan sobre un sistema de producción con impactos sociales, ambientales y sanitarios.

Mañana a las 19 vamos a estar hablando con Alvaro Montaña, un referente en la lucha contra la industria de la salmonicultura en Chile. Nos contará su historia y la de su comunidad, el resultado y el impacto después de tantos años de esta industria en Chiloé.

Estamos trabajando para que se apruebe una ley que le dice #NoALaSalmonicultura en Tierra del Fuego. Como consumidores ustedes pueden ser parte de esta iniciativa comprometiéndose a decirle #NoAlSalmon de criadero y difundiendo el impacto de la industria.

En la elección de un producto elegimos la historia detrás de ese producto.

La elección en el consumo es un acto político.

 

#NoTeComasUnaMentira #SinOceanoNoHayVida #NoALaSalmonicultura