Tierra del Fuego es una de las provincias que más riesgos corren ante los ajustes propuestos por el FMI. Según el diario La Nación, el gobierno nacional realizará a las transferencias discrecionales a las provincias, con giros representan más del 10% de sus ingresos totales.

Rogelio Frigerio irá reuniéndose con los gobernadores para que compartan el peso del posible ajuste, que tiene como vertientes principales la obra pública y las transferencias no automáticas (por fuera de la coparticipación y del fondo sojero).

Esas transferencias son corrientes y de capital. Hacienda proyecta que las primeras -que representan el 0,6% del PBI- se reduzcan al 0,2% en 2020. Se trata de recursos concentrados en pocos programas, pero de envergadura. Los cinco más relevantes representaron 0,82% el año pasado. La asistencia financiera a provincias y municipios, con 0,39%, es el de más peso.

Le siguen el Fondo Nacional de Incentivo Docente y Compensaciones Salariales (0,23%) y los aportes a las cajas de jubilaciones provinciales no transferidas (0,10%). Nación asegura que el incentivo docente no se tocará. Y subraya que el financiamiento previsional a 13 provincias está determinado por ley; por lo tanto, cambiarlo desembocaría en demandas judiciales.

Un trabajo de los economistas Nadin Argañaraz, Ariel Barraud, Florencia Maldonado, Julieta Manso y Valentín Mongi del Iaraf indica que las transferencias de capital (vivienda, hábitat e infraestructura) se reducirá de 0,29% del PBI de 2017 a 0,03 en 2020 .

El programa Acciones de Vivienda y Desarrollo Humano representa 0,12% del producto, y con 0,07%, está Hábitat. Con 0,04% aparecen los planes de Recursos Hídricos y Construcciones y con 0,03% Infraestructura y Equipamiento.

En el total de giros a las provincias, los discrecionales rondan el 20% en la última década, y de ese global los corrientes son los de más participación (12% en promedio). En 2007 representaron 1,42% del PBI. El año pasado rondaron el 1,72%.

En función del ajuste posible, el Iaraf señala que La Rioja y Jujuy son las provincias que tienen una mayor dependencia de las transferencias no automáticas (20%). En la otra punta aparecen la ciudad de Buenos Aires y San Luis, con un indicador debajo de 5%. Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires presentan un bajo nivel de dependencia, cercano al 7%.

En el pacto fiscal figura la compensación a Buenos Aires por la eliminación del fondo del conurbano. En esa línea este año hay transferencias corrientes automáticas previstas por 0,16% del PBI ($21.000 millones) y el 0,27% del PBI desde el que viene ($44.000 millones).

El Iaraf apunta que en las jurisdicciones en las que estos giros representan 10% o más de los ingresos totales «pueden tener finanzas afectadas por un límite en los envíos».