Se trata de un debate oral y público contra el lonko mapuche Facundo Jones Huala, en el que el juez federal Gustavo Villanueva será el encargado de elegir a los 7 medios que difundirán lo que suceda en el interior del gimnasio municipal 3 de Esquel, mientras que el detenido podrá llevar a 23 personas elegidas por él para presenciar la audiencia.

Las condiciones para el juicio generaron el repudio de varias organizaciones de prensa, incluso la del Sindicato de Prensa de Río Grande, que emitió un comunicado en el que rechazan la decisión del juez.

“La decisión apunta directamente contra la posibilidad de que la comunidad tenga acceso al desarrollo de un juicio que –desde nuestra óptica- se encuentra cuestionado desde su génesis, dado que pretende volver a resolver sobre una cosa ya juzgada con anterioridad durante el año 2016, como lo es la pretendida extradición del representante de la Pu Lof Cushamen”, expresa el comunicado.

Según el sindicato de prensa de la ciudad, el cercenamiento del acceso a periodistas y medios, fundamentalmente aquellos de carácter local y regional, “solo viene a sembrar con mayores dudas la transparencia del Poder Judicial rionegrino y los intereses que se encuentran operando detrás de la causa que se sigue contra Jones Huala, y contra otros y otras integrantes de la comunidad mapuche que resisten y reclaman por sus tierras.”

“Los periodistas y las periodistas de Tierra del Fuego, enrolados en el SIPREN, no podemos más que elevar nuestra voz reclamando la revisión de tal medida y exigimos el libre acceso al gimnasio municipal donde se desarrollarán las audiencias; para que esta causa no siga embebida de cuestionamientos y arbitrariedades”, dice el escrito firmado por el secretario adjunto José Piñeiro y la secretaria general Yolanda Dips.