Desde enero de este año, el gobierno nacional de Mauricio Macri anunció la quita de subsidios al transporte público de pasajeros en todo el país; una decisión que trasladó ese monto a las provincias y cuyo impacto aún no está del todo claro en las economías regionales del territorio nacional.

Con más de seis meses del tema el agenda, al gobierno nacional no le tembló el pulso y quitó el beneficio del subsidio (unos 300 millones de pesos); un monto total que, en muchas ciudades, será trasladado de manera directa al usuario, con un aumento del valor del boleto que ronda entre el 35% y 50%.

Algunos ejemplos en la región patagónica: el Concejo Deliberante estableció el costo final del boleto en $22 y $23,52; en Caleta Olivia, a fines de enero se ubicó en 21 pesos y, en Río Gallegos (uno de los servicios más caros del país), el valor rondaría entre los 25 y 26 pesos.

En otras ciudades de la región como Rawson o General Roca, los Ejecutivos municipales intentan acelerar los procesos administrativos para hacer efectivo el aumento, mientras en otras todavía definen estrategias para buscar una salida que afecte en menor medida el bolsillo de los usuarios.

En esa discusión está sumido el Municipio de Río Grande, que convocó a los actores involucrados (la empresa prestataria del servicio, City Bus; y representantes de la UTA, el gremio que nuclea a sus trabajadores) para ahondar en posibles soluciones.

El problema requiere una solución casi inmediata para la administración municipal, pero también para la empresa: City Bus afrontó el primer mes del año sin el aporte del gobierno nacional y, está claro, espera una recuperación desde los números para no ver un impacto tan profundo en su economía.

Por estas horas, el Municipio de Río Grande analiza alternativas y una de ellas es implementar un subsidio, en complemento con una suba del boleto que no resulte tan vertiginosa para el usuario como en otros puntos del país.

“Vamos a llevar adelante todas las acciones para evitar que dicho recorte de recursos nacionales impacte lo menos posible en la tarifa del transporte”, anunció el secretario de Gestión y Participación Ciudadana, Federico Runín, concluida la reunión con City Bus y la UTA.

Ante las versiones de un posible aumento del boleto del transporte público de pasajeros, el concejal Raúl von der Thusen mostró rotundamente su rechazo a tal modificación: “El Municipio ya manifestaba que contaba con superávit, por ello solicito que el Estado municipal debe hacerse cargo de este posible aumento en el boleto de colectivos”, sentenció el edil del Partido Verde.

El valor del pasaje, en Río Grande, se actualizó en septiembre del año pasado (de $8,50 a $11), luego de dos años sin aumentos, y es uno de los más económicos del país.

Según las propias autoridades, la cuestión de fondo se resolvería en el transcurso de esta semana para aportar mayor claridad al usuario, que espera evitar un nuevo golpe al bolsillo mientras el avance de la inflación y el aumento en los servicios continúan deteriorando el poder adquisitivo.