Durante la tarde de ayer, en la Escuela N°10, se llevó a cabo el festival “Ni un pibe menos por la droga”, con la participación de artistas y vecinos que disfrutaron de la actividad. Sebastián Gillig, referente y organizador, dialogó con Tiempo Fueguino y relató aspectos del encuentro.

La Escuela N° 10 se vistió de fiesta con la participación de diversos artistas y feristas que hicieron posible el encuentro “Ni un pibe menos por la droga”. Música, danza, expositores y distintos talleres formaron parte de una tarde acompañada de vecinos y vecinas de la ciudad.

Sebastián Gillig es docente de música y uno de los integrantes del movimiento de carácter nacional, que desde el año pasado comenzó con actividades dedicadas a concientizar a los jóvenes sobre la temática del consumo de drogas, con un abordaje desde la prevención y el aprendizaje.

“Nosotros tomamos en cuenta el 26 de junio, que fue el Día Internacional de la Lucha contra las Drogas, y a partir de eso decidimos hacer un festival artístico para volver a dar a conocer lo que es este movimiento, el cual acá en la ciudad está creciendo mucho desde el año pasado”, explicó Gillig a Tiempo Fueguino.

Según lo expuesto por el docente, la agrupación trabaja de manera cotidiana en torno a la problemática social que hay respecto a la droga. “Nosotros decimos que la droga no distingue entre sectores sociales, si no que castiga a todos por igual, y que es un flagelo en lo que es la juventud”, enfatizó.

Y agregó: “Lo que hacemos como contracara a eso es generar actividades artísticas, recreativas, deportivas y muchas cosas para poner sobre la mesa en este debate y para buscar soluciones respecto al tema”.

La agrupación, entre las actividades que lleva adelante, ha desarrollado muraleadas en distintas paredes de la ciudad, que muchas veces son prestadas por los vecinos para ser intervenidas; también ha organizado un ping pong con más de 60 jóvenes; y a su vez, ha colaborado con la Kermese Solidaria en Chacra XIII, entre otros.

“Como equipo de trabajo generamos talleres artísticos y deportivos, todo de manera voluntaria y sin fines de lucro. Este año avanzamos mucho más en cuanto a opciones para ofrecerles a los chicos: Tenemos acrobacia en tela, radio, guitarra, piano, boxeo, dibujo, pintura y murga”, detalló Gill”.

Y cerró: “Es todo un laburo a pulmón que hacemos para los pibes y pibas del barrio. Lo sostenemos con bonos a contribución para comprar los materiales, o con el festival que nos ayuda a esto. Y con personas que nos ayudan y que tienen ganas de mostrar lo que hacen y que van sin cobrar un sueldo y le ponen todas la pilas, justamente con la idea de que esto ayude a los chicos a poder formarse y conocer distintas perspectivas dentro de la formación artística y deportiva”.

Cabe destacar que el festival contó también con la incorporación del Taller de Radio, el cual los jóvenes llevan adelante en el barrio Chacra XIII, y que este año creció enormemente.

A su vez, el evento contó con música en vivo, sorteos, bufet, y gran cantidad de stand, en donde los feristas expusieron sus manualidades y creaciones al público.

La entrada fue a colaboración de los asistentes, para de esa manera poder sostener los talleres y las diversas propuestas que realizan como movimiento.