Por Esteban Machiavello.- Cada una de las dos fuerzas políticas. candidatas a presidir los destinos de la Nación, conformaron una plataforma política con propuestas en diferentes ámbitos del Gobierno. Pero la Cuestión Malvinas está ausente en una de las dos plataformas.

Desde las propuestas del Frente de Todos, en su apartado “Política exterior e integración latinoamericana”, se afirma que “nuestra política exterior debe retomar con firmeza y constancia la defensa de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida”.

En tanto que desde las propuestas de Juntos por el Cambio no hay ninguna referencia a Malvinas.

“Se trata de una disputa territorial bilateral que abarca un área de más de 1.500.000 km2 con importantes y estratégicos recursos renovables y no renovables”, dice la plataforma del Frente de Todos. Y agrega que “resulta imperioso recuperar una voz propia y soberana en nuestras decisiones internacionales para construir una política exterior al servicio de un modelo de desarrollo que contemple el bienestar de las mayorías. Una política que tenga como ejes fundamentales la defensa y promoción del trabajo argentino, la apertura de nuevos mercados, la integración regional, relaciones bilaterales equilibradas y la promoción de acuerdos en materia de cooperación científica y tecnológica. Una política que recupere el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados, la solución pacífica de las controversias, el respeto a los derechos humanos y la soberanía e integridad de las naciones”, dice la plataforma de la fórmula Fernández-Fernández.

Mientras que la plataforma electoral de PRO-Argentina, con los candidatos Macri-Pichetto, se advierte que “nuestro gobierno no verá al mundo exterior como un enemigo, sino como una oportunidad para el desarrollo del potencial argentina”.

“Argentina debe comenzar por resolver temas internos, incluyendo las trabas a movimientos financieros y comerciales que le han valido sentencias desfavorables en la OMC. Debe fortalecer su integridad territorial, reducir la permeabilidad de las fronteras y aumentar su control efectivo del espacio aéreo y marítimo para enfrentar las nuevas amenazas que plantean el narcotráfico y el terrorismo internacional”, dice el documento.

Y propone “equilibrar sus relaciones internacionales, que en los últimos años han virado, muchas veces a través de acuerdos secretos o con cláusulas secretas que van en detrimento de una diplomacia sostenible y transparente”, aclarando que se hará “sin ir en detrimento de ningún país o región. Tanto para la defensa de su integridad territorial como para su aporte como herramienta de relaciones exteriores, Argentina deberá encarar una progresiva modernización de su sistema de defensa y fuerzas armadas, teniendo en cuenta fundamentalmente las nuevas amenazas del crimen organizado transnacional”.

Destacando “los ciberataques, el terrorismo internacional y los intereses estratégicos del país (incluyendo los recursos del Mar Argentino). A partir del diálogo con todos los sectores involucrados, Argentina necesita una política de Estado en materia de defensa, debidamente sometida a la aprobación del Congreso y al control público”.

A dos meses de finalizada la gestión del gobierno nacional, en declaraciones del actual canciller Faurie, afirmó que con respecto a Malvinas “se va a profundizar lo hecho hasta ahora”.

“En las plataformas políticas de Cambiemos no hay una sola coma en relación a Malvinas”, entendió el Subsecretario de modernización e innovación, Andrés Dachary.

Según Dachary, “Alberto se comprometió a remover los acuerdos que plantean un ámbito favorable para la cesión de soberanía en el Atlántico sur, como los acuerdos de Madrid y el pacto Foradori-Duncan”.

 

Esteban Machiavello