La semana pasada, el Poder ejecutivo provincial presentó un proyecto para derogar definitivamente una norma sancionada en marzo del año 2000, que buscaba sanear la situación por la que atravesaba el Banco de la provincia, dejando abierta la posibilidad de que se convierta en una Sociedad Anónima.

La propuesta del ejecutivo presentada en la Legislatura busca la derogación de los artículos de aquella ley, la 478 que habilitan e instrumentan esa transformación, y deja vigentes únicamente aquellos artículos que refieren a la constitución del Fondo Residual, que se constituyó con “los activos, pasivos y créditos eventuales o contingentes”.

Según el vicepresidente del Banco, Gabriel Clementino, el proyecto que ingresó a Legislatura “tiene que ver con un ordenamiento jurídico del banco, es para que no esté abierta una plataforma jurídica. Se pensó hacerlo en ese momento y nunca se materializó, siempre tuvimos una visión de un banco de desarrollo y de fomento, esto viene a cerrar aquello”.

Si bien la norma nunca se aplicó, para Clementino “jurídicamente, es una posibilidad de que se aplique. Cuando hay transiciones hay versiones, pero el tema es dar mayor certeza a una visión de un banco publico”.

Por Fm Aire Libre, Clementino reiteró que “queremos un banco de desarrollo, la lógica que tiene hoy potencia las pymes y el consumo con créditos al sector privado, no deja de ser una entidad autárquica con independencia de conducción”.

El año pasado, el Banco tuvo $900 millones de utilidad, y logró subvencionar tasas por $500 millones, destinadas al sector privado, con tarjetas de crédito y sostenimiento de puestos de trabajo.