El deterioro de los ingresos en manos de la inflación se potencia por el empeoramiento de las condiciones laborales en las pymes, que explican el 70 por ciento del empleo. “Con tasas arriba del 60 por ciento y la cadena de pagos destruida, no hay precios”, admitió ayer el presidente de la UIA, Miguel Acevedo.

Alberto Sellaro, de la Cámara del Calzado, indicó que “las fábricas tienen en la calle mucho dinero de la temporada de invierno que los clientes (los comercios) no pueden pagar porque no hay ventas, apenas les alcanza, con suerte, para el alquiler y los sueldos. Es muy complicado cobrar y en este contexto esa demora implica un grave perjuicio financiero”.

Desde Afac, la entidad que agrupa a las empresas autopartistas, manifestaron que “la situación del sector en algunos casos es dramática. El proveedor de piezas y partes no puede dejar de hacer las entregas a las terminales automotrices, pero los contratos se confeccionaron con el dólar de hace meses y las negociaciones son muy difíciles. Financieramente, los autopartistas están hechos pomada. El peor caso es Renault, que paga en muchos casos costos de materias primas dolarizadas a un dólar de poco más de 20 pesos, cuando se produce con el dólar de 40 pesos”.

Los metalúrgicos en general que lidian con Acindar, líder en aluminios, enfrentan insumos dolarizados. La empresa ofreció en septiembre un descuento del 10 por ciento por pago al contado. Las empresas más audaces cambian cheques con las tasas actuales de casi el 60 por ciento anual y compran contado. La mayoría, espera hasta que el panorama aclare.

El martes pasado se celebró el encuentro de la UIA por el Día de la Industria, que contó con la presencia de Mauricio Macri para el cierre. El clima durante la jornada fue bastante light, con exposiciones vinculadas a la industria en el largo plazo. Sin embargo, hay una fuerte sensación de malestar entre los industriales que no gozan de una posición dominante.

“Fueron dos días intensos, desde el lunes, después del discurso de Macri; ya se percibía una sensación de que están todos muy preocupados por la incertidumbre, y los empresarios no sabemos para dónde agarrar”, admitió ayer Raúl Colombo, presidente de la UIA-Catamarca en declaraciones a Radio Ancasti. “Las pymes estamos con la cadena de pagos cortada, sin poder vender, con incremento de tarifas, sin crédito porque hay tasas altísimas”, lamentó.