El gobierno nacional lanzó una nueva etapa del programa Precios Cuidados, el cual nació durante la primera etapa del kirchnerismo y tuvo un capítulo con 2° marcas durante el macrismo. Ahora volvió a tomar impulso como una de las primeras medidas de gestión de Alberto Fernández en el marco del plan global para desacelerar la inflación.

Dentro de los 310 productos que conforman la nueva canasta, hay alimentos como fideos y arroz, lácteos, artículos de limpieza y elementos de cuidado personal. No obstante, hubo algunos productos que despertaron críticas porque este catálogo incluye 4 variedades de cerveza de las marcas Isenbeck y Quilmes más 6 opciones de vinos: Fecovita y Bodegas Peñaflor.

El ministro de Producción y responsable del plan: Matías Kulfas, explicó las razones por las cuales decidieron sumar bebidas alcohólicas: “la canasta busca reflejar un promedio de lo que es el consumo de los hogares argentinos y muchos hogares consumen ese tipo de bebidas”.

“No estamos pensando en penalizar consumos, pensamos en cuidar los precios. De más está decir que hay que hacerlo con moderación. Lo que buscamos es que los hogares que acceden a los consumos de alimentos, bebidas y perfumería lo hagan con precios razonables, de referencia”, agregó en diálogo con radio Mitre.

De acuerdo a la mirada del gobierno nacional, a partir de ahora las familias van a tener a su alcance una canasta de productos que se va a mantener estable, cuyos precios van a estar disponibles en una aplicación para teléfonos móviles.

Con esta medida, aspira a que la ciudadanía realice consumos más razonables en tiempos donde hay un desorden generalizado de los valores finales que se exhiben en las góndolas.

La secretaria de Comercio Interior: Paula Español, se refirió además a una polémica suscitada en redes sociales por la inclusión de bebidas con azúcar. Según detalló en radio Mitro, al gobierno le interesa garantizar la salud de los argentinos, pero no puede desconocer que muchas personas consumen ese tipo de productos.

«Nosotros vamos a incorporar otras variedades, pero no podemos definir lo que consumen o no los argentinos, porque además no es el objetivo del programa: necesitamos saber cuánto valen las cosas”.

De manera tal que sostuvo “podemos debatir sobre el tema, pero el origen de la cuestión son las primeras marcas; nadie dice que tenemos las 3 principales marcas de pañales con baja de precios en góndola, que volvimos a tener lavandina. No sé si el café es bueno o malo, pero antes teníamos café en saquitos y ahora tenemos café molido: tenemos otra vez un programa con productos de referencia”, concluyó.