El próximo 15 y hasta el 29 de octubre, las fuerzas militares británicas van a realizar ejercicios con lanzamiento de misiles en las aguas que se encuentran en disputa.

A través de un comunicado, la cancillería argentina rechazó estas actividades ya que “desconocen las resoluciones de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales, que instan a ambos países a reanudar las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía, así como a abstenerse a realizar actos unilaterales en los territorios y espacios marítimos bajo disputa”.

El representante de Tierra del Fuego ante Cancillería, Jorge Arguello, criticó el reclamo del gobierno nacional y dijo que “no estamos en presencia de una política firme y seria que nos esté conduciendo al diálogo respecto de la soberanía”.

El funcionario aclaró que “hay tensión”, pero paradojalmente “hay una política que parecer contradecir y negar la situación de tensión”.

“El gobierno nacional lleva adelante desde hace un par de años una política orientada a agradar al Reino Unido de Gran Bretaña, pensando que siendo concesivos tolerantes y haciendo la vista gruesa a las violaciones de las normas internacionales se va a conseguir una mejor disposición para que la Argentina recupere la soberanía sobre las islas Malvinas. Es un camino completamente equivocado”, manifestó Arguello por Fm Del Pueblo.

Y se refirió al acuerdo Foradori-Duncan, que “ha abierto un modo de comunicación que contrasta fuertemente según uno se pare en Londres o se pare en Buenos Aires”.

El mes pasado, el presidente Macri manifestó en la ONU el “compromiso” del Gobierno “con esta nueva fase en la relación con el Reino Unido, basada en la construcción de confianza mutua y en el diálogo amplio y positivo”, pero omitió hablar de la militarización en las aguas del atlántico sur.

“Estamos haciendo a diario gestiones desde la provincia por expresa instrucción de la gobernadora, pero la política exterior está en cabeza del poder ejecutivo”, dijo Arguello.

La semana pasada, el canciller Jorge Faurie y el embajador de Gran Bretaña asistieron juntos a ver la obra Teatro de Guerra, basada en la situación de un grupo de excombatientes argentinos y británicos.

“Hace falta un poco más de acción, porque sino cumplimos con el ritual de mandar notas de protesta, y al otro día avanzan con otra cosa. Hacen falta gestos un poco más claros y firmes de parte del gobierno nacional”, manifestó Arguello.