Por Esteban Parovel.

Un enorme crecimiento personal y deportivo luce el pivot fueguino Tomás Pescio, que se incorporó este año al elenco principal de San Lorenzo, y ya saborea las mieles del triunfo y los títulos con el azulgrana. Pieza clave en el semestre con un gran aporte goleador, y su tenacidad en ataque para desgastar defensas, Pescio se convirtió en un jugador fundamental para su equipo pese a la juventud y su poco recorrido.

Tal es así que en la tercera final, que se jugó el pasado jueves, el ushuaiense volvió a marcar su nombre en la red al convertir un gol bien de pivot. Recibió de espalda dentro del área, giró para dejar desahuciado a su oponente defensor y definió con una media vuelta en el piso para dejar sin respuesta al buen arquero Lucas Farach para la apertura del partido.

San Lorenzo igualó en el Estadio Quinquela Martín, por 2-2, en el tiempo regular. El otro grito del Ciclón fue de Thomas Baisel, mientras que para Boca anotaron Santiago Basile, de doble penal por acumulación de faltas, y Andrés Santos para extender las acciones a los penales. Allí, en la definición de los penales, el juvenil Luka Benyik, como con Pinocho y con Hebraica, volvió a ser el artífice de la gloria, en los tiros desde los 6 metros, para agigantarse en el arco santo y contener dos penales (uno a Alamiro Vaporaki) para el festejo del bicampeonato. Pero en las ejecuciones de San Lorenzo, apareció, otra vez, Pescio para hacer su contribución a la causa y anotar el propio en el 6-5 final.

La aparición goleadora de Tomi le dio el oxígeno y frescura a la ofensiva del Cuervo en el segundo semestre del año, que parecía complicarse con la partida de varios jugadores importantes de la estructura pasada, luego de la Copa Libertadores; entre ellos, el «Conejo» Pablo Vidal, que emigró a España. El otro fueguino del equipo colaboró con sus goles para, al menos, en este tramo del certamen de Primera, extrañar menos al riograndense que se desempeña actualmente en el Santa Coloma.

«Estoy viviendo un sueño», mencionó Tomás Pescio al obtener el título de Primera División; y reconoció: «Estoy aprendiendo y creciendo mucho, en un plantel que tiene grandes jugadores, que te hacen todo más fácil para poder hacer goles».

El ushuaiense aprovechó a fondo la confianza y los minutos brindados por el cuerpo técnico. «Por suerte, me tocó jugar mucho y aprovechar los minutos. El técnico, al igual que todo el plantel, me da la confianza y la pude meter seguido», aseguró el goleador fueguino, que posee una grata actualidad en el equipo de Boedo.

«Esta alegría se la dedicamos a todos los hinchas de San Lorenzo, que nos acompañaron a lo largo de la temporada. En particular, además, a mi familia y amigos, y a todo el futsal de Tierra del Fuego que alentó con mensajes y llamados. Siempre la provincia está pendiente y eso es muy lindo», expresó con muestras de emoción y satisfacción.

Con este logro deportivo, San Lorenzo, consiguió el pasaje a la Liga Nacional de Futsal Argentina, que se disputará del 15 al 19 de diciembre en San Juan. Este título incide directamente en el Grupo C de la competencia, que justamente integran los dos elencos de Tierra del Fuego aque formarán parte de la cita: Estrella Austral y Camioneros (RG). Los de Boedo accedieron a la zona de los fueguinos y completan el grupo junto a El Porvenir de Formosa.