Con dos votos a favor, la Cámara de Apelaciones decidió hacer lugar al recurso de apelación presentado por el Concejo Deliberante de Ushuaia y revocar la sentencia de primera instancia del Juez Aramburu.  Además, le impuso las costas del proceso al Movimiento de Mujeres.

En las últimas horas se conoció el fallo de la Sala Civil, Comercial y del Trabajo de la Cámara de Apelaciones de la Provincia que revoca la sentencia que había sido favorable al Movimiento de Mujeres.

En su voto el Juez Francisco De la Torre acepta la presentación del “amicus curiae” que realizaron las demandantes, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia ofreció voluntariamente su opinión para colaborar en la resolución del proceso.

Así mismo, el magistrado, en cuanto al objeto de la demanda, es decir la falta de representación femenina en las bancas del Concejo Deliberante de Ushuaia, sostiene que “el escollo tiene raíces en el mismo sistema diseñado en la Carta Orgánica Municipal”  y agrega que el mecanismo sugerido por el Movimiento de Mujeres en el proyecto presentado y mandado al archivo en 2017, no puede aplicarse porque no puede modificarse con una norma reglamentaria.

Además, De la Torre expresa “a mi modo de ver el texto de la norma es claro en cuanto efectiviza las acciones positivas previstas en el art. 37 de la CN con el objeto de asegurar la paridad real de oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a cargos lectivos, estableciendo un porcentaje igualitario de ambos sexos en la integración de las listas. Luego, naturalmente, es el electorado quien define la conformación”.

Al mismo tiempo, sostiene que “el déficit de mujeres en las bancas del cuerpo deliberativo no resulta manifiestamente arbitrario o ilegal desde que prima facie se encuentra ajustado a lo previsto en la Carta Orgánica Municipal, y es consecuencia directa del sufragio popular”. Y con ese fundamento  agrega “no es posible acceder a la pretensión de las recurrentes sin menoscabar un principio cardenal en que se asienta nuestra Carta Magna, esto es, la soberanía del pueblo y la expresión de su voluntad”.

Con respecto al sistema de preferencias, de la Torre expresó que “no vulnera la igualdad real de oportunidades ente varones y mujer para acceder a cargos electivos”. Y agrega “el juez no puede a través de un acto de gobierno judicial establecer una composición igualitaria del Concejo Deliberante (…) por el contrario, es al convencional constituyente municipal de manera exclusiva y excluyente al que le cabe la atribución de elegir el sistema electoral”.

Por otro lado, la jueza Josefa Haydé Martin sostiene en su voto la coincidencia con de la Torre, sin embargo sostiene “el cambio del paradigma de una cultura patriarcal de subordinación del género femenino, ha dado como fruto una serie de conquistas de índole política y social, al lograr la inserción y participación de las féminas en el acceso al poder y la toma de decisiones que hacen al gobierno”.

Si bien hubo un último voto en disidencia, en el mismo se establecen cuestiones que tiene que ver con el ámbito político, sin limitarse a cuestiones judiciales, donde propone rever el piso de preferencias, cuestión que debiera dirimirse en el ámbito político.

Se adentra en el piso actual del 15% necesario para alterar el orden de la lista mediante el sistema de preferencia. “No coincido con el piso de preferencias al 15% (…) puesto que será este electorado minoritario quien termine definiendo la conformación del Concejo Deliberante de la Ciudad de Ushuaia”. Y agrega “es una minoría la que prima sobre la voluntad mayoritaria de quienes prefieren implícitamente y votan la lista del partido conforme viene dada en la pertinente boleta – y resalta- donde se intercalan personas de ambos sexos”.

En este sentido expresa que para que tenga armonía con los principios constitucionales debe alcanzar el piso del 50% “un piso menor al 50%  menoscaba un principio cardenal que consagra la Carta Constitucional Argentina, esto es, la soberanía del pueblo por la voluntad mayoritaria”.

 

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