*Profesor Gustavo Melella, Intendente

Nuestra ciudad cumple un nuevo aniversario, el último que comparto con ustedes como Intendente, pero no como un final o una despedida, sino como una continuidad de un camino que iniciamos juntos hace unos años, proyectando colectivamente los objetivos que queremos alcanzar de cara al centenario.

Río Grande es una ciudad que fue forjada en base al trabajo y al sacrificio de miles de vecinos que desde su fundación, pusieron su esfuerzo para cumplir sus sueños y para hacer crecer año a año nuestra ciudad.

En este transcurrir, en 2011 nos tocó asumir la responsabilidad de gobernar los destinos de esta tierra, confianza que fue refrendada por la voluntad de nuestro pueblo en 2015. En este tiempo, hemos crecido, hemos errado, hemos aprendido, pero por sobre todas las cosas, hemos marcado un rumbo que creemos es el que refleja los deseos y anhelos de nuestras familias sobre la ciudad que queremos.

Es así que desde un comienzo nos propusimos avanzar con una premisa fundamental: trabajar por la inclusión, por una ciudad de todos y para todos. Ese fue el principio rector que atravesó a todas las áreas municipales y todas las políticas públicas que implementamos.

Avanzamos en áreas que no eran de competencia municipal pero que eran una necesidad de nuestros vecinos. Generamos el mejor sistema público municipal de salud de la patagonia y desarrollamos herramientas para mejorar la educación, tanto para docentes como para alumnos. También nos involucramos en la cuestión de género, creando la Defensoría Municipal y adoptando una mirada igualitaria transversal a todo el municipio.

Pero además resolvimos problemas históricos como el del agua potable y el sistema de transporte público de pasajeros. El esfuerzo fue grande pero los frutos están a la vista.

En cuanto a la obra pública, multiplicamos los espacios deportivos, construimos espacios de primer nivel mundial, pavimentamos la mayor parte de los barrios y llegaremos a fin de año con el 100% de cobertura de agua y cloacas, algo inédito en el país.

Río Grande es hoy un ejemplo a nivel nacional de innovación y proyección al mundo.

Fomentamos la capacitación y la ampliación de la matriz productiva, promoviendo el desarrollo de nuevas industrias basadas en las nuevas tecnologías y en las últimas tendencias mundiales en cuanto a modos de trabajo y producción.

No debemos olvidar tampoco la defensa irrestricta que realizó nuestro pueblo del subrégimen de promoción industrial y del reclamo de soberanía sobre Malvinas, dos temas centrales de la agenda pública durante estos años.

No es este un intento de enumerar todo lo que se ha hecho, simplemente recordar algunos de los puntos salientes del crecimiento que hemos logrado juntos.

Hicimos muchas cosas y quedan muchos desafíos que asumiremos como lo hicimos siempre, con responsabilidad, con compromiso y con vocación de servicio.

En las puertas del centenario, nuestra ciudad ha dado grandes pasos en el peor contexto, afrontando la crisis económica que golpea a nuestro país con valentía y decisión. Seguramente el próximo aniversario nos encontrará con nuevos logros para festejar, con nuevas historias para compartir y con nuevos retos para afrontar, siempre juntos, siempre en el mismo camino, siempre avanzando hacia una sociedad más igualitaria, más justa, más fraterna y más inclusiva.