En modo de campaña, Macri volvió a denostar a los dirigentes sindicales: «son gente que no entiende el cambio que ha tenido la Argentina, donde exige que todos tiremos del carro en la misma dirección». Además, volvió a cargarle la responsabilidad de la falta de trabajo al líder del gremio Camioneros. «Cuando Moyano cobra las cosas que cobra para su gremio, lo que hace es dejar a mucha gente sin trabajo», señaló en un adelanto de la entrevista que difundió la cadena estadounidense CNN y que se emitirá completa el domingo.

En otro fragmento de la nota, el líder del PRO se mostró como un adalid de la libertad de prensa, en un supuesto contraste con el gobierno anterior. «Nosotros hemos demostrado que se puede convivir con medios totalmente opositores, como hemos tenido en C5N, Página/12 y no sé cuántos más, aceptar que tengan una visión distinta de la realidad, a veces a uno le duele porque no se reconoce ni lo que es obvio que está bien; pero bueno, es una forma de ver la realidad», dijo.

Y volvió a confrontar con la precandidata a vicepresidenta del Frente de Todos , Cristina Fernández de Kirchner: «Ella ve la política de esa manera, como una imposición y una negación, no sólo se niega la realidad económica de todos los días, la relación social, se niega la violación sistemática de las instituciones democráticas, y se plantean cosas como que la Justicia deje de ser un Poder Independiente».

Macri retomó su caballito de batalla sobre la supuesta «vuelta al mundo» y aseguró que los opositores proponen un camino que genera «rechazo absoluto en el mundo entero y una destrucción de futuro para los argentinos».

Sobre el actual precandidato a presidente Alberto Fernández, el jefe de Estado dijo que tuvo dos reuniones cuando eran jefe de Gobierno porteño y jefe de Gabinete. «Tuve dos reuniones, una peor que la otra, todas las cosas que me dijo eran falsas, todo en lo que se comprometió era mentira, no fueron reuniones felices», afirmó.