Las entidades bancarias comenzaron a notificar en los últimos días a sus clientes los próximos aumentos que aplicarán a los cargos y comisiones que cobran por distintos movimientos y productos, que entrarán en vigor desde septiembre.

Se trata de incrementos que van del 20 al 22% en esos valores y que se suman al ajuste promedio del 25% que ya aplicaron a estas tarifas en marzo.

Las notificaciones sobre estos incrementos (obligatorias por normativa y con una antelación de al menos 60 días) comenzaron a llegar por distintas vías a los clientes en el transcurso de la semana pasada.

Vale recordar que de estos aumentos quedan excluidos los que estén incluidos en acuerdos pactados entre bancos y empresas empleadoras como beneficios de las denominadas cuentas sueldo.

La suba se aplica a los cargos que los bancos cobran por mantenimiento de cajas, cuentas corrientes, paquetes de cuentas, emisión o renovación de tarjetas de crédito o sus reposiciones por hurto o extravío y costos por operaciones fallidas con cheques o por el alquiler de cajas de seguridad, entre otras cosas.

Los incrementos hacen que el costo de una caja en dólares ronde los US$25 en promedio y la de una cuenta corriente supere los $500. Además la renovación de una tarjeta de crédito internacional escala a $3000 anuales. Para reducir estos costos en muchos casos conviene analizar la suscripción de un paquete de productos que contenga a todos ellos.

Vale recordar que las cajas de ahorro individuales (una por persona) y cuentas sueldo son totalmente gratuitas en su apertura y mantenimiento y en la provisión de una tarjeta de débito a cada titular. Pero sobre el resto de los productos que se anexen rigen cargos.

Los clientes pueden comparar las comisiones que cobran por productos y movimientos los bancos en una tabla que publica el Banco Central (BCRA). En la sección «El BCRA y vos» de su página web se puede acceder a esa información.

El sistema financiero cerró 2018 con utilidades por $172.106 millones, un alza de 121% respecto de los $77.709 millones de 2017.

Su tasa de retorno por patrimonio neto anualizado (ROE) saltó 23,3% a 34,4% de un año a otro. Esos resultados se prolongaron en la primera parte de este año por las ganancias que obtienen de sus inversiones en letras de liquidez (Leliq) del BCRA.

De hecho, en abril, según el último Informe de Bancos, devengaron utilidades nominales equivalentes a 4,1% de sus activos (38,6% de ROE), una cifra en montos que ya el informe oficial no detalla, como era usual hasta hacía unos meses.

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: La Nación