Así lo afirmó la presidenta de la Obra Social de los estatales, Liliana Conti, luego de que la semana pasada se haya publicado la circular donde se advertía la suspensión de la atención en los hospitales Británico y el Italiano de Buenos Aires.

En la circular se aclaraba que los pacientes oncológicos y los que necesitan trasplantes podrán continuar con sus tratamientos en esos nosocomios, si la necesidad de auditorías médicas de la OSEF.

“Este no es un problema de la provincia ni de la gestión, es un problema de las obras sociales, porque la salud en un 70% está atravesada por el valor dólar, y los insumos de laboratorio tienen que ver con el valor dólar. Pero tenemos que pensar en los prestadores de la provincia que nos han acompañado a todos los pobladores para sostener la salud”, dijo Conti por Fm Aire libre.

“En aquellos casos con tratamiento, desde la auditoria medica vamos a seguir dando los lugares donde se está atendiendo la gente en este momento. Tiene que ser una patología donde los auditores médicos consideren que es muy importante que sigan con el tratamiento. Por ejemplo, si se trata de una gastritis, no la vamos a autorizar que continúe en el Italiano o el Británico. Pero una patología cardiológica es importante y en ese caso no va a cambiar”, explicó la presidenta de la OSEF.

Con respecto a la suspensión de la atención en estos nosocomios específicos, Conti dijo que “los hospitales no nos participan en los aumentos, sino que nos comunican de los mismos. En el sanatorio Güemes y en el hospital Naval podemos discutir los aumentos”.

“Si hay capacidad instalada en la provincia no hay justificativo para derivar. Muchas veces, los afiliados no lo ven como un beneficio, sino como algo que no corresponde, en muchos casos le dimos la asistencia para que vea al profesional que quiere, pero no le damos la derivación con los pasajes y demás”, aseguró Conti.