En medio de un fuerte operativo de seguridad con 16 cuadras valladas alrededor del congreso, el presidente Mauricio Macri dejó inauguradas las sesiones parlamentarias de este año.

En el discurso más incómodo que le tocó al presidente, su vice, y presidenta de la cámara debió llamar a silencio más de una vez ante las interrupciones de los legisladores de la oposición que retrucaron cada oración de Macri: “los insultos no hablan de mí, hablan de ustedes”, repitió el presidente más de una vez.

Poniendo el foco en la corrupción, especialmente en el proyecto presentado para la extinción de dominio, Macri afirmó que “todos tenemos que rendir cuentas, jueces, periodistas, sindicalistas, empresarios inclusive la familia del presidente y el presidente. Se está acabando la impunidad y en este sentido estamos mejor que en 2015”.

Y volvió sobre el discurso punitivista del que hace gala el gobierno desde que se debate la posible candidatura de la ministra de seguridad Patricia Bullrich como compañera de fórmula.

“Necesitamos que se apruebe la reforma del código penal que está lleno de parches, o el proyecto del régimen penal juvenil, que no es solo la baja de imputabilidad. Avanzamos en la lucha contra el narcotráfico y en la conexión a internet”, dijo macri.

El presidente reiteró varias veces la “gran conectividad de las escuelas en el norte, donde las maestras ya no tienen que caminar 100 kilómetros para mandar un mail”.

Sobre la “calidad institucional”, también reiterada varias veces en el discurso y varias veces interrumpida, el presidente aseguró que “hay un gobierno que promueve la multiplicidad de voces, con un presidente que no pretende su vos por sobre todos los demás. Respondemos preguntas y pedidos de informe como lo hicimos en el senado, somos un gobierno que promueve la cultura del acuerdo. Somos el primer gobierno en 100 años que pasa todo su mandato en minoría  y sin embargo generamos consensos”.

Sobre la grave situación económica por la que atraviesa el país, Macri dijo que “si no hubiésemos tomado las medidas que tomamos la economía hubiese colapsado”. En ese momento, el diputado del FpV, Agustín Rossi, comenzó a refutar lo dicho por el presidente, a lo que Macri respondió: “Yo estoy acá por el voto de la gente”.

Y siguió: “Por primera vez enfrentamos como país las dificultades sin default sin cepos artificiales”, y asumió que “el déficit fiscal es el mayor causante de la inflación. Mi objetivo era reducir la pobreza y que así me evaluarán. Este año esperamos una baja sustancial de la inflación que será un alivio para todos, pero no se es pobre solamente por lo que se gana a fin de mes”.

Fue llamativa la aceptación de Macri con respecto a la pobreza cuando dijo “es cierto que la pobreza esta volviendo a los niveles de antes, pero el único camino genuino para salir de la pobreza es el trabajo que se basa en la calidad de la educación”.

Sobre los tarifazos solo hizo referencia al acuerdo firmado con los gobernadores, a partir del cual las provincias se hacen cargo de la energía y el transporte: “Estamos entendiendo que la energía vale. Firmamos con los gobernadores un acuerdo para que los subsidios en energía y transporte estén a cargo de las provincias”

Visiblemente incómodo, el presidente se trabó varias veces. Ya sobre el final, sin leer lo que decía en el papel, Macri comenzó con una arenga, levantando la voz y gritando “Vamos Argentina, Vamos Argentina!”