Desde la institución, precisaron que actualmente hay «300 mil ovejas» y unos 30 mil perros que se desplazan en jaurías por campos y ciudades, que muerden, transmiten enfermedades, matan ganado y afectan a la actividad turística.

«Esto sigue igual que siempre. El gran problema es que cada vez hay más perros. El Gobierno estuvo haciendo estudios con cámaras de noche para detectar a dónde está el flagelo. En esos videos se puede ver que están por todos lados. Hay muchas hembras que están sueltas y cuando entran en celo, tienen sus crías en el campo y es un peligro», dijo David Thomson, estanciero y asesor de campos en Río Grande, por Cadena 3 Noticias.

Para Thomson, los perros atacan «como si fuera un juego» y aseguró que “están comenzando a atacar a otros animales”.

El ruralista pidió “anular” la ley aprobada en 2005, que declaró a Tierra del Fuego como provincia no eutanásica.

«Tienen que anular esa ley. Hasta que el gobierno no tome cartas en el asunto y contrate gente idónea para cazar perros, no se va a solucionar. Hay establecimientos que tienen gente dedicada a eso con armas persiguiendo a estos perros», opinó Thompson.