“Bloquean todas las cuentas bancarias y no podés pagar salarios, ni proveedores ni cobrar. Terminamos con empresarios endeudados cuando somos víctimas de esta política económica. Empezamos a financiarnos con proveedores, con clientes y con impuestos, a pedir créditos, cuando hoy las tasas de intereses son privativas. Entonces viene la AFIP y te pega el último empujón para que te caigas”, dijo el empresario Leo Bilansky por Fm Del Pueblo.

En diciembre pasado, entidades industriales y comerciales de todo el país afirmaban que 25 pymes cerraban sus puertas cada día. Hoy esa cifra aumentó a 50, y ya cerraron cerca de 12500 pymes en todo el país.

“Vemos por un lado como aumentan nuestros costos y por el otro como caen las ventas. Cuando la actividad económica desaparece, el empresario de PYMES empieza con los malabares, a diferencia de los grandes que despiden trabajadores automáticamente, las PYMES sostenemos a los trabajadores porque prácticamente somos familia”, afirmó Bilansky.

La presión tributaria es cada vez más fuerte sobre las PYMES, cuando todos los indicadores manifiestan que la actividad comercial se ha desplomado.

Dos años atrás, el senado aprobó una ley que congelaba los aumentos de impuestos durante dos años, pero a las PYMES se los aumentan. “La AFIP va a aumentar en un 50% los intereses que tenemos, quieren hacer leña con el árbol caído. La AFIP es un sicario de las PYMES”, dijo el empresario.