En la segunda instancia del juicio contra Facundo Oscar Mancilla, de 23 años y Eduardo Javier Acosta de 24, acusados de asesinar a Juan Carlos Lucena de 68 años, hoy declaró una mujer que llamó a emergencias, y los dueños de una vivienda donde los delincuentes había intentado ingresar.

También declaró el joven que auxilió a Lucena en el lugar del hecho, luego de que lo apuñalaran.

A pedido de la defensa, se podía desistir de los 27 testigos, pero la fiscal de la causa insistió con 10 testimonios que a su entender serán cruciales a la hora de los alegatos y posterior resolución del proceso.

Ayer, ambos imputados accedieron a declarar, y afirmaron “no recordar nada” de lo ocurrido luego de ingerir pastillas con alcohol.

Del relato se desprende que esa tarde Acosta llevó a la casa de Mancilla Fernet con coca y pastillas de Alplax que ingirieron, con las que se “marearon”, hasta que perdieron completamente la conciencia.

Según sus dichos despertaron al día siguiente, Mancilla con elementos de la víctima dentro de su mochila, y que tomó conocimiento del crimen por un amigo que estaba con él en su casa, por lo que se asustó y fue a tirar los elementos a un contenedor, ocasión en la que lo detuvo la Policía.

Ambos refirieron no conocer a Lucena, buscando con sus testimonios dar sustento a la que va a ser la estrategia de la defensa, adelantada por el defensor oficial Gustavo Ariznabarreta quien dijo “no vamos a cuestionar los hechos ni la autoría material, acá lo que se traerá a debate es el grado de imputabilidad o capacidad de dirigir sus actos que pudieron tener mis defendidos”, señaló.

De igual manera un perito psiquiatra presenció la declaración de ambos imputados y declarará durante el proceso, en el cual ya hay un dictamen pericial que aseguró que ambos detenidos son imputables y comprendían lo sucedido.