El referente del sector almacenero en esta ciudad, Luis Schreiber, se refirió al impacto de la crisis económica y los drásticos cambios de hábito por parte de los consumidores en la ciudad, señalando que «está cada vez más difícil sostener el negocio y las cuentas, la gente que no cobra o cobra a cuenta gotas y no hay trabajo».

«La verdad es que estamos pasando una etapa bastante difícil», sostuvo el comerciante, explicando que el nivel de ventas «viene bajando y sigue bajando, y se nota mucho la caída del poder adquisitivo de la gente».

Asimismo, Schreiber remarcó los cambios de hábito de consumo, considerando que «estamos perdiendo una calidad de vida respecto a lo que consumimos, porque al vecino no le alcanza para consumir algo mejor».

«Esto no pasaba tiempo atrás», admitió el referente del sector almacenero, explicando que aumentó la circulación y consumo de productos «de segunda o tercera calidad».

«Son marcas que antes la gente no las aceptaba y ahora sí porque no llega a fin de mes y no le dan los números», sostuvo.

Y remarcó que «hay productos de primera marca que ya no llegan a los almacenes de barrio porque los distribuidores ya no los traen».

«Uno busca ayudar a los vecinos como para que terminen el mes, pero hoy se está haciendo muy difícil porque el mes se les termina los primeros días, la plata enseguida se acaba, hay mucho desempleo», agregó.

Para Schreiber «está todo más difícil y ves a la gente con amargura, a pesar de que uno quiere ser positivo», entendiendo que «estamos peor que en 2001».